Urueña denunció a los padres de Cromagnón

El propietario del club Central Córdoba presentó una acusación penal contra Luis Fernández y Nora Bonomini, por la posible comisión de apología del delito. Alperovich dijo que la presentación del grupo aún no está definida.

28 Marzo 2006
El propietario del club Central Córdoba (CC), Rubén Urueña, representado por su hijo Alejandro, denunció penalmente a Luis Fernández y a Nora Bonomini, padres de dos de las 194 personas que, en diciembre de 2004, murieron en el boliche República de Cromagnón.

Urueña acusó a los progenitores de apología del delito, debido a que ambos profirieron, según los denunciantes, amenazas públicas que ponen en peligro la organización del recital. "Entre otras cosas, Fernández dijo que el líder de Callejeros se arriesga a recibir un tiro en la cabeza durante el espectáculo", sostiene Urueña.

El escrito indica que ese tipo de declaraciones hace necesaria la intervención de la Fiscalía VIII. "Se deberán adoptar los recaudos necesarios para evitar los delitos en los cuales podrían incurrir los acusados", finaliza el propietario de CC.

La acusación deberá ser investigada, ahora, por la fiscal Adrina Gianonni y por el secretario Ernesto Baaclini. Con esta denuncia, esa fiscalía deberá hacerse responsable de la causa, a pesar de que el recital será el próximo 22 de abril.

Por otro lado, al ser consultado sobre el recital, el gobernador José Alperovich dijo que aún no está definida la presentación. "Estoy analizando ese tema", indicó el jefe del Poder Ejecutivo.

"Le juré a mi hija que Callejeros no iba a actuar más"

"No vamos a dejar que Callejeros entre al estadio; ahora los muertos no van a ser los chicos, sino los padres, y vamos a ver si el gobernador se hace cargo de esto", le dijo a LA GACETA Luis Fernández, quien en la noche del 30 de diciembre de 2004 perdió a Nayla, su única hija.

Fernández estuvo la semana pasada en nuestra provincia, en representación de unos 70 familiares de víctimas de la tragedia de Cromagnón. El hombre, que posee una imprenta en Buenos Aires, se reunió con Alperovich y le pidió que intervenga para que no se realice el show de Callejeros.

El padre de Nayla, que tenía 19 años, pertenece al "ala dura" de los familiares. Participó en los escraches a Omar Chabán (el administrador de Cromagnon) y en las marchas y las acusaciones que determinaron la destitución del jefe de Gobierno porteño Aníbal Ibarra.

"Le juré a mi hija que Chabán iba a estar preso, que Ibarra iba a ser destituido, y que Callejeros no iba a actuar más... me falta cumplir una sola cosa, y lo voy a hacer", concluyó.

Tamaño texto
Comentarios