28 Marzo 2006 Seguir en 
JERUSALEN.- Kadima, el partido centrista que creó en noviembre Ariel Sharon, será, de acuerdo con los últimos sondeos, el ganador de las elecciones parlamentarias que se celebran hoy en Israel, pero necesitará negociar y formar una coalición para gobernar. En rigor, ninguno de los tres partidos principales -Kadima, Likud y el laborismo- obtendrá una clara mayoría, algo que nunca ocurrió en la historia política israelí. La ventaja de Kadima (Adelante, en hebreo), liderado por el primer ministro en funciones, Ehud Olmert, ha disminuido peligrosamente a raíz de un aumento de la abstención y de un incremento de la fuerza de la extrema derecha. Los últimos sondeos indican que Kadima obtendrá entre 34 y 36 de los 120 escaños de la Knesset (Parlamento). Hace dos meses superaba con creces los 40, tal vez impulsado todavía por la estela del ex primer ministro Sharon, que está en coma desde enero a raíz de un derrame cerebral masivo.
Tiempos difíciles
"Con Sharon, la situación hoy sería diferente; él tenía más experiencia, y habría creado un partido con una verdadera estructura. Lo que está claro es que formar una coalición va a ser muy difícil", declaró el politólogo argentino Sergio Yani.
Potenciales aliados de Olmert son los laboristas, de Amir Peretz, que -según los cálculos- obtendrán 21 escaños, y los diputados de la formación religiosa sefardí Shass. Estos alcanzarán, en principio, 11 escaños y desean entrar en el gobierno, al igual que los del partido laico de izquierda Meretz, que serían 5. Si estas previsiones no llegan a cuajar, Olmert tiene la chance de solicitar el apoyo del partido ultraderechista Israel Beiteinu, liderado por Avigdor Lieberman, que - según los pronósticos- se convertirá en una fuerza política importante con 11 escaños. En tanto, el Likud, dirigido por el ex premier Benjamin Netanyahu, conseguiría sólo 14 bancas, según últimas consultas. (AFP-NA)
Tiempos difíciles
"Con Sharon, la situación hoy sería diferente; él tenía más experiencia, y habría creado un partido con una verdadera estructura. Lo que está claro es que formar una coalición va a ser muy difícil", declaró el politólogo argentino Sergio Yani.
Potenciales aliados de Olmert son los laboristas, de Amir Peretz, que -según los cálculos- obtendrán 21 escaños, y los diputados de la formación religiosa sefardí Shass. Estos alcanzarán, en principio, 11 escaños y desean entrar en el gobierno, al igual que los del partido laico de izquierda Meretz, que serían 5. Si estas previsiones no llegan a cuajar, Olmert tiene la chance de solicitar el apoyo del partido ultraderechista Israel Beiteinu, liderado por Avigdor Lieberman, que - según los pronósticos- se convertirá en una fuerza política importante con 11 escaños. En tanto, el Likud, dirigido por el ex premier Benjamin Netanyahu, conseguiría sólo 14 bancas, según últimas consultas. (AFP-NA)







