27 Marzo 2006 Seguir en 
París.- Delegados estudiantiles de 60 universidades francesas pidieron ayer la renuncia del Gobierno de Jacques Chirac, en el marco del conflicto por la reforma del derecho laboral. "El Gobierno debe renunciar al mismo tiempo que retire su ley sobre el Contrato de Primer Empleo (CPE)", afirmó la Asociación de Delegados Estudiantiles en Aix en Provence.
Para mañana, los sindicatos tienen planeadas huelgas y manifestaciones contra el CPE. En caso de que el Gobierno no ceda, se llamará a una huelga general para el 4 de abril, según adelantaron los representantes estudiantiles, quienes creen que los alumnos deben responder con cortes de calles a la "estrategia de confrontación" de la administración de Chirac.
Los estudiantes se reúnen todas las semanas para coordinar sus acciones contra el CPE, que prevé un período de prueba de dos años para los recién contratados menores de 26 años, que pueden ser despedidos sin justificación ni indemnización.
Mientras varias universidades y escuelas están ocupadas por estudiantes, el primer ministro, Dominique de Villepin, buscó en vano -el sábado- soluciones con organizaciones estudiantes moderadas en unas conversaciones boicoteadas por los principales grupos. (DPA-Reuter)
Para mañana, los sindicatos tienen planeadas huelgas y manifestaciones contra el CPE. En caso de que el Gobierno no ceda, se llamará a una huelga general para el 4 de abril, según adelantaron los representantes estudiantiles, quienes creen que los alumnos deben responder con cortes de calles a la "estrategia de confrontación" de la administración de Chirac.
Los estudiantes se reúnen todas las semanas para coordinar sus acciones contra el CPE, que prevé un período de prueba de dos años para los recién contratados menores de 26 años, que pueden ser despedidos sin justificación ni indemnización.
Mientras varias universidades y escuelas están ocupadas por estudiantes, el primer ministro, Dominique de Villepin, buscó en vano -el sábado- soluciones con organizaciones estudiantes moderadas en unas conversaciones boicoteadas por los principales grupos. (DPA-Reuter)







