Con sus curiosas orejas, el Sr. Spock tuvo una legión de fans

El actor que interpretó al famoso personaje de "Viaje a las estrellas", cumple hoy 75 años. La serie, que apenas duró tres temporadas, tiene cultores en todos los rincones del planeta.

“FASCINANTE”. El “vulcano” no sonreía nunca, y su mayor expresión consistía en alzar las cejas.
“FASCINANTE”. El “vulcano” no sonreía nunca, y su mayor expresión consistía en alzar las cejas.
26 Marzo 2006
Nueva York.- Sus orejas son su vida. Aunque, estrictamente, no son sus orejas. Son falsas, pegadas con cola y quitadas con disolvente. En la parte superior son puntiagudas como las del diablo, por lo que la cadena televisiva NBC al principio no quería permitirlas por temor a protestas de los cristianos. Pero, finalmente se convirtieron en las señas de identidad de Sr. Spock, uno de los personajes de la serie de ciencia ficción "Viaje a las estrellas", e hicieron a su portador rico y famoso.
Hoy, el actor Leonard Nimoy cumple 75 años. Sr. Spock era admirado sobre todo por su postura. Era un tipo totalmente controlado. No sonreía nunca, porque los "vulcanos" como él son racionalistas absolutos. La mayor reacción sensitiva del personaje consistía en alzar las cejas y decir "fascinante". En general, en esos casos, su jefe, el capitán Kirk, le había dado previamente una exhaustiva explicación.
Los verdaderos fans de Sr. Spock se caracterizan porque no soportan a Kirk. Durante 79 capítulos esperaron en vano que alguna vez no se materializara tras teletransportarse. "Spock fue el papel de mi vida", dice Nimoy en la actualidad. Para todos, salvo para él mismo, esta afirmación es obvia.
Pero Nimoy tardó mucho tiempo en admitirlo. De hecho, su primera autobiografía, publicada en 1975, la tituló provocativamente: "No soy Spock". Una vez terminada la serie en 1969 se abocó por completo a la tarea de intentar ser exitoso sin prótesis en las orejas.
Dirigió y actuó en el teatro, cantó, tomó fotografías y escribió poemas de amor. Pero siempre que llegaba a algún sitio, la gente se limitaba a preguntarle qué había pasado con sus orejas. Nimoy comenzó a beber.
Finalmente, se hizo a la idea de que durante el resto de su vida debería convivir con la imagen de sus orejas puntiagudas. Su segunda biografía, publicada en 1995, se tituló por eso: "Soy Spock". Y hoy en día afirma: "¿Cuántos actores pueden decir de sí mismos que durante décadas son identificados con determinado papel? Ese es un honor muy especial. Por suerte, las bromas sobre mis orejas son cada vez menos".
Los verdaderos fans de "Viaje a las estrellas", de todas maneras, no hacen bromas sobre las orejas, sino que las tratan como verdaderas reliquias. Hace poco, Sotheby's subastó un par por 3.000 dólares. Ahora están expuestas bajo un cristal. (DPA)

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