Mortal accidente en un edificio universitario francés

Un profesor murió tras una explosión en Mulhouse, al este del país. La víctima mortal es un investigador del Instituto de Química ENSCMu. Desvinculan el hecho con las protestas estudiantiles.

GRAN EXPLOSION. Seriamente dañado quedó el edificio de investigación de la Universidad de Mulhouse, cerca de la frontera con Alemania. REUTER
GRAN EXPLOSION. Seriamente dañado quedó el edificio de investigación de la Universidad de Mulhouse, cerca de la frontera con Alemania. REUTER
25 Marzo 2006
MULHOUSE.- Una fuerte explosión en el edificio de investigación de la Universidad de Mulhouse, al este de Francia, causó la muerte de un profesor y heridas a por lo menos diez personas, una de ellas de gravedad. El estallido se oyó a varios kilómetros a la redonda. Se desconoce la causa del hecho, que ocurre en momentos en que los estudiantes de todo el país protestan contra la reforma laboral del gobierno.
Fuentes policiales descartaron que se haya tratado de un sabotaje. Según dirigentes estudiantiles de Mulhouse, una ciudad cercana a la frontera con Alemania y con Suiza, en el complejo no se realizaba en ese momento ninguna manifestación de protesta contra una ley de contratos laborales para jóvenes que han afectado a las universidades de Francia.
Un humo denso salía del edificio donde se encuentra el Instituto de Química ENSCMu del campus universitario. "Se oían gritos que venían del interior y yo mismo vi a una persona herida", declaró un testigo.

Escuela de larga data
El interior del edificio quedó devastado por la potencia de la explosión, y los bomberos luchaban ayer contra varios focos de incendio. El instituto químico fue fundado en 1822, y es por lejos el más antiguo de su tipo en Francia. La escuela se centró en sus comienzos en la química textil y tinturas, y ahora abarca todos los campos de la química moderna. Directivos de la casa de estudios temían por lo que pudiera haber sucedido con una de las colecciones más importantes del mundo de muestras de colorantes, guardados en botellas etiquetadas en el edificio. Estos colorantes forman una colección única e inestimable, según un diario local, recogida en su mayoría en la segunda mitad del siglo XIX, cuando los principales fabricantes europeos enviaron muestras de sus productos para que fueran utilizados en la formación de los futuros químicos.

Sin avance
Mientras, en París, el primer ministro Dominique de Villepin volvió a defender el Contrato de Primer Empleo (CPE), en una reunión con los cincos grandes sindicatos galos que duró menos de media hora. El conflicto leva ya semanas de protestas y duras revueltas entre manifestantes y policías antidisturbios. Los sindicatos y los dirigentes estudiantiles universitarios exigen el retiro del CPE antes de iniciar cualquier tipo de negociación. Villepin dejó la puerta abierta para nuevas reuniones, pero los sindicalistas declinaron tal invitación. La nueva ley, que según sondeos rechaza la mayoría de la población francesa, prevé un período de prueba de dos años para los recién contratados menores de 26 años, durante el cual pueden ser despedidos sin justificación ni indemnización. (Reuter)



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