Dos explosiones sacudieron La Paz

El presidente Morales atribuyó los atentados, que dejaron dos muertos, al gobierno de EEUU. En dos hoteles de la capital boliviana. "No es posible que gente de Estados Unidos venga a meter bombas en los hoteles", dijo el Jefe de Estado.

23 Marzo 2006
LA PAZ.- Poderosas explosiones sacudieron dos hoteles en La Paz y dejaron dos muertos y al menos siete heridos. Los hechos fueron atribuidos por el presidente Evo Morales al gobierno de Estados Unidos.
Las explosiones ocurrieron en dos pequeños hoteles del centro de La Paz, y causaron además graves daños a las viviendas aledañas.
Morales dijo, en un acto en Santa Cruz en el que hacía un balance de sus dos primeros meses de gobierno, que el EEUU está detrás de estos atentados. "Hay lucha contra el terrorismo, y el gobierno de EEUU nos manda estadounidenses a hacer terrorismo en Bolivia", denunció. "No es posible que gente de Estados Unidos venga a meter bombas en los hoteles. ¿Qué está pasando? Detrás de estos dos atentados están intereses de algunos grupos oligárquicos en Bolivia, que usan agentes externos para amedrentar, para crear zozobra", agregó.
La primera detonación, ocurrida en el centro turístico de La Paz, dejó víctimas, además de destrozos en 10 viviendas. La segunda afectó una zona residencial de La Paz, a casi 10 cuadras del Palacio Quemado (sede del gobierno), pero un anónimo alertó a la Policía, que pudo desalojar a tiempo 19 turistas.
Se sospechaba inicialmente que en los atentados se había utilizado C-4, un poderoso explosivo plástico, pero las pericias demostraron que se usó dinamita de mecha lenta, adelantó el fiscal Jorge Gutiérrez. Ese explosivo es de venta legal y se usa para la minería en Bolivia.
Luego de las explosiones, un ciudadano estadounidense y una uruguaya fueron detenidos como sospechosos en la ciudad de El Alto por la Policía, informó Gutiérrez. Se trata de la Alba Riveiros, de 40 años, y Claudio Lestad, de unos 30 años.
Luego de ser interrogada por la Interpol, y cuando era trasladada a cárcel, la uruguaya gritó: "mi marido es un maldito, hay que matarlo. Yo no hice nada. Es indignante lo que hizo". Lestad se dedicaba a la venta de explosivos y según la Policía boliviana dijo ser admirador de Osama Bin Laden. (AFP)

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