Ganaderos afirman que se perderán U$S 800 millones

Productores reclaman soluciones para evitar perjuicios económicos. Argumentan que el aumento de precios se debe a un conjunto de razones.

10 Marzo 2006
BUENOS AIRES.- Tras el rechazo generalizado que provocó en los productores de ganado vacuno la decisión del Gobierno de suspender por 180 días las exportaciones de carne, algunos dirigentes sugirieron que se busque soluciones superadoras para modificar la medida a fin de evitar mayores perjuicios económicos.
El titular de Coninagro, Fernando Gioino, sostiene que antes de los 180 días de suspensión hay que encontrar una solución, que puede surgir una idea superadora. El dirigente agrarista asegura que el aumento de precios se debe a un conjunto de razones: el hecho de que haya llovido luego de una larga sequía; la vacunación contra la aftosa, que obliga a retener el envío de animales a remate entre diez y doce días; y la necesidad de aumentar el kilaje ante la prohibición gubernamental de vender animales livianos.
“Se volvió a castigar a la producción. La disposición del Gobierno afectará el ingreso de divisas a la industria frigorífica y, fundamentalmente, afectará la imagen del país, afirmó la vicepresidenta de Carbap, Analía Quiroga.
Representantes de la industria frigorífica y de pequeños y medianos productores ganaderos, entre los que se encuentra Eduardo Buzzi, alertaron respecto de los despidos que asoman en las empresas que faenan para la exportación. “Estimamos que están en juego 10.000 puestos de trabajo”, señaló el titular del agrarismo nacional.
Pedro Apaolaza, secretario de Carbap, calificó de “disparate” la decisión oficial. “Se perderán U$S 800 millones por no saber buscar las soluciones que hacen falta”, se quejó el empresario. Agregó que de haberse eliminado el peso mínimo de faena, se habría aportado mucha oferta.

Señales

El secretario del Consorcio de Exportadores de Carne, Luis Bameule, admitió: “en el cortísimo plazo, es posible que haya un poquito más de oferta, que algunos precios bajen, pero no todos, porque el asado, por ejemplo, no se exporta”. “¿Quién va a estar estimulado a producir, a generar oferta hacia el futuro, con una medida de este tipo?”, se preguntó. “Y además -advirtió-, en el cortísimo plazo, miles de obreros se van a quedar sin trabajo”.
El economista cercano al Gobierno, Eduardo Curia, manifestó que pese a “entender la motivación” del gobierno de buscar una reducción en el precio interno de la carne vacuna, la medida “no resulta agradable”, expresó Curia. (DyN-Télam)