Una etapa especial

Punto de Vista. Por Manuel Andújar. Psicoanalista y docente del Grupo de Psicoanalisis de Tucumán.

05 Marzo 2006
Entre los 15 y los 22 años los jóvenes atraviesan una etapa especial; es el tiempo en el que comienzan a salir de sus casas y a insertarse en el mundo. Ante la falta de referentes que funcionen como guías, el código de estos adolescentes pasa a ser el de su grupo, que está integrado por distintos chicos.
Contar con grandes recursos económicos es un factor que anima a los jóvenes a transgredir las normas. Saben que cuentan con las posibilidades que les da el dinero; eso los envalentona y los lleva a violar las leyes. Tienen la ilusión de que pueden hacer lo que deseen y piensan que les será más fácil salir impunes. La causa de esta rebeldía es la falta de límites y la dilución del concepto de autoridad que representa la figura paterna, que es la que crea en el otro la idea de que rigen ciertos códigos y leyes que hay que respetar. Si la autoridad no tiene un modo ético de hacer cumplir la norma, se fomentará la transgresión a las leyes.
La imposición autoritaria, llena de parcialidades, tienta a la oposición y no establece los límites necesarios. La predisposición del goce sin límites lleva a la perturbación del tejido social y de los lazos entre los adolescentes y sus mayores.