05 Marzo 2006 Seguir en 
La ministra de Economía, Felisa Miceli, aseguró que los acuerdos de precios son "un puente de plata" que el Gobierno nacional utiliza "hasta que maduren las inversiones" que permitan estabilizar la relación entre la oferta y la demanda.
La actitud del Poder Ejecutivo nacional es como la de un médico que, en una sala de algún sanatorio, comience a romper los termómetros porque esos aparatos están dando 39°, en vez de preocuparse por los orígenes de la fiebre. Es decir que el gobierno-médico comienza a romper los termómetros o a ponerles un papelito que tape todo número que de mas de 37° y piensa que así se pueden sanan todos los enfermos.
Los acuerdos de precios, si bien como una medida mas que transitoria pueden dar la sensación de que se ha controlado la "fiebre", es decir la temperatura generada por los aumentos de precios, no equivalen a otra cosa que romper los termómetros o ponerles un papel encima de los indicadores.
Además, si lo que el gobierno desea es aumentar la oferta, el sistema de precios es el mejor indicador que tiene el empresario o el emprendedor para tomar decisiones. De acuerdo a los números que las personas ven dirigen las inversiones que quieren hacer, buscan invertir donde los consumidores mediante sus compras demandan los productos y donde la rentabilidad de su inversión es mayor. Pero si el gobierno comienza a tratar de ponerle trabas al sistema de precios, se hace cada vez más difícil tomar una decisión de invertir.
Da la sensación que a partir de ahora los empresarios y emprendedores más que tener en cuenta las decisiones de miles de consumidores van a tener que estar más atentos a las arbitrariedades que los funcionarios de turno tengan en carpeta. Es decir no deberán descuidar las modificaciones al tipo de cambio, los controles de precios, las subas de tarifas de servicios, la renegociación de contratos de los servicios públicos, el control de alquileres, y las subas salariales, etc.
Por lo tanto habría que revisar si los controles de precios son un puente de plata o un puente de paja para las inversiones. La historia económica argentina dice que están más cerca de la segunda opción.
La actitud del Poder Ejecutivo nacional es como la de un médico que, en una sala de algún sanatorio, comience a romper los termómetros porque esos aparatos están dando 39°, en vez de preocuparse por los orígenes de la fiebre. Es decir que el gobierno-médico comienza a romper los termómetros o a ponerles un papelito que tape todo número que de mas de 37° y piensa que así se pueden sanan todos los enfermos.
Los acuerdos de precios, si bien como una medida mas que transitoria pueden dar la sensación de que se ha controlado la "fiebre", es decir la temperatura generada por los aumentos de precios, no equivalen a otra cosa que romper los termómetros o ponerles un papel encima de los indicadores.
Además, si lo que el gobierno desea es aumentar la oferta, el sistema de precios es el mejor indicador que tiene el empresario o el emprendedor para tomar decisiones. De acuerdo a los números que las personas ven dirigen las inversiones que quieren hacer, buscan invertir donde los consumidores mediante sus compras demandan los productos y donde la rentabilidad de su inversión es mayor. Pero si el gobierno comienza a tratar de ponerle trabas al sistema de precios, se hace cada vez más difícil tomar una decisión de invertir.
Da la sensación que a partir de ahora los empresarios y emprendedores más que tener en cuenta las decisiones de miles de consumidores van a tener que estar más atentos a las arbitrariedades que los funcionarios de turno tengan en carpeta. Es decir no deberán descuidar las modificaciones al tipo de cambio, los controles de precios, las subas de tarifas de servicios, la renegociación de contratos de los servicios públicos, el control de alquileres, y las subas salariales, etc.
Por lo tanto habría que revisar si los controles de precios son un puente de plata o un puente de paja para las inversiones. La historia económica argentina dice que están más cerca de la segunda opción.







