Avanza en Diputados la ley de biocombustibles

El proyecto, que cuenta con media sanción del Senado, sería tratado la semana próxima en la Cámara Baja del Congreso de la Nación.

03 Marzo 2006
BUENOS AIRES.- La semana próxima, los diputados dejarán listo para tratar en el recinto el proyecto que crea un sistema de promoción para la producción de biocombustibles en la Argentina. La comisión de Presupuesto y Hacienda emitirá el miércoles dictamen del proyecto, que tras la intervención del Ministerio de Economía y de Planificación modificó ampliamente el texto que había sido aprobado por el Senado.
La generación de naftas a partir del aceite de oleaginosas (canola, girasol y soja) o de la caña de azúcar apunta a transformarse en una alternativa a los combustibles de origen fósil, en especial al gasoil. Con ese espíritu, en el Congreso avanzó lentamente un proyecto que contempla una gama de exenciones fiscales para los productores de biocombustibles.
El Ministerio de Economía había planteado reparos frente al proyecto aprobado por el Senado en diciembre de 2004 y envió un texto con modificaciones.
El proyecto votado por unanimidad en el Senado planteaba, entre otros beneficios, un régimen de 15 años de estabilidad fiscal y liberaba el IVA de las compras y ventas de los productores. Economía rechazó la amplitud de las exenciones y propuso, en cambio, acotar el alcance de los beneficios a dos aspectos: la devolución anticipada del IVA para los bienes de capital y la amortización acelerada de los mismos en el Impuesto a las Ganancias. Además, el nuevo texto promueve una distribución federal de los beneficios; para ello, crea un sistema de cupos para las economías regionales. Además, el proyecto que el kirchnerismo quiere aprobar en comisión el miércoles obliga a conceder un porcentaje de los beneficios a las pequeñas y medianas empresas.
Asimismo, el nuevo proyecto elimina la reducción a los tributos al solvente y al aguarrás, con el objetivo de evitar la generación de combustibles adulterados. Sin embargo, una vez conseguida la aprobación en la Cámara de Diputados, el oficialismo está obligado a conseguir un acuerdo con los senadores. De lo contrario, los cambios incorporados por los diputados pueden quedar en la nada cuando el proyecto regrese a la cámara de origen. (DyN)

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