22 Febrero 2006 Seguir en 
Buenos Aires- El papa Benedicto XVI anunció hoy la "creación" (tal el término eclesiástico) de quince nuevos cardenales, entre los que hay un latinoamericano pero ningún argentino, se informó oficialmente.
La Iglesia local no logra el ascenso al cardenalato de sus miembros desde 2001 y seguirá teniendo al cardenal Jorge Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, como único elector en un futuro cónclave para elegir Papa.
Los dos restantes, Raúl Primatesta y Jorge Mejía, no podrán acceder a esa instancia por superar el límite de 80 años que establece el Código de Derecho Canónico.
La decisión pontificia volvió a relegar la púrpura cardenalicia al arzobispo Leonardo Sandri, sustituto para los Asuntos Generales de la Santa Sede (virtual número tres), quien figuró en varias oportunidades entre los candidatos. Ahora se especula que recién conseguirá esa distinción en 2008.
La lista de nuevos cardenales está compuesta por tres italiano, dos estadounidenses, un esloveno, un venezolano, un filipino, un francés, un español, un coreano, un polaco, un chino, un ghanés y un holandés.
El único latinoamericano es monseñor Jorge Liberato Urosa Savino, arzobispo de Caracas (Venezuela), Iglesia que actualmente confronta con el presidente Hugo Chávez.
Entre los elegidos figuran el arzobispo estadounidense William Levada, prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe, y sucesor de Joseph Ratzinger, y el arzobispo de Cracovia, monseñor Estanislao Dziwisz, antiguo secretario privado de Juan Pablo II.
También aparecen Franc Rodé (esloveno), prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada; Agostino Vallini (italiano), prefecto del Supremo Tribunal del Signatura Apóstolica; Gaudencio Rosales, arzobispo de Manila (Flipinas); Jean-Pierre Ricard, arzobispo de Bordeaux (Francia); Antonio Cañizares Llovera, arzobispo de Toledo (España); Nicolas Cheong-Jin-Suk, arzobispo de Seúl (Corea); Sean Patrick O`malley, arzobispo de Boston (Estados Unidos); Carlo Caffarra, arzobispo de Bologna. (Italia); y Joseph Zen Ze-Kiun, obispo de Hong Kong (China).
Benedicto XVI también decidió elevar al cardenalato, por sus servicios a la Iglesia, a tres eclesiásticos mayores de 80 años, que no votarán en un futuro cónclave: Andrea Cordero Lanza Di Montezemolo, archipreste de la basílica San Pablo Extramuros; Peter Poreku Dery, Arzobispo emérito de Tamale (Ghana); y padre Albert Vanhoye, ex rector del Pontificio Instituto Bíblico e secretario de la Pontificia Comisión Bíblica.
Los últimos argentinos en alcanzar la púrpura cardenalicia fueron Bergoglio y Mejía al participar del consistorio del 21 de febrero de 2001.
En tanto los restantes cardenales locales fueron Santiago Copello (1939),Antonio Caggiano, Nicolás Fasolino (1967), Raúl Primatesta (1973), Juan Carlos Aramburu (1976), Eduardo Pironio (1978) y Antonio Quarracino (1991). (DyN)
La Iglesia local no logra el ascenso al cardenalato de sus miembros desde 2001 y seguirá teniendo al cardenal Jorge Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, como único elector en un futuro cónclave para elegir Papa.
Los dos restantes, Raúl Primatesta y Jorge Mejía, no podrán acceder a esa instancia por superar el límite de 80 años que establece el Código de Derecho Canónico.
La decisión pontificia volvió a relegar la púrpura cardenalicia al arzobispo Leonardo Sandri, sustituto para los Asuntos Generales de la Santa Sede (virtual número tres), quien figuró en varias oportunidades entre los candidatos. Ahora se especula que recién conseguirá esa distinción en 2008.
La lista de nuevos cardenales está compuesta por tres italiano, dos estadounidenses, un esloveno, un venezolano, un filipino, un francés, un español, un coreano, un polaco, un chino, un ghanés y un holandés.
El único latinoamericano es monseñor Jorge Liberato Urosa Savino, arzobispo de Caracas (Venezuela), Iglesia que actualmente confronta con el presidente Hugo Chávez.
Entre los elegidos figuran el arzobispo estadounidense William Levada, prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe, y sucesor de Joseph Ratzinger, y el arzobispo de Cracovia, monseñor Estanislao Dziwisz, antiguo secretario privado de Juan Pablo II.
También aparecen Franc Rodé (esloveno), prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada; Agostino Vallini (italiano), prefecto del Supremo Tribunal del Signatura Apóstolica; Gaudencio Rosales, arzobispo de Manila (Flipinas); Jean-Pierre Ricard, arzobispo de Bordeaux (Francia); Antonio Cañizares Llovera, arzobispo de Toledo (España); Nicolas Cheong-Jin-Suk, arzobispo de Seúl (Corea); Sean Patrick O`malley, arzobispo de Boston (Estados Unidos); Carlo Caffarra, arzobispo de Bologna. (Italia); y Joseph Zen Ze-Kiun, obispo de Hong Kong (China).
Benedicto XVI también decidió elevar al cardenalato, por sus servicios a la Iglesia, a tres eclesiásticos mayores de 80 años, que no votarán en un futuro cónclave: Andrea Cordero Lanza Di Montezemolo, archipreste de la basílica San Pablo Extramuros; Peter Poreku Dery, Arzobispo emérito de Tamale (Ghana); y padre Albert Vanhoye, ex rector del Pontificio Instituto Bíblico e secretario de la Pontificia Comisión Bíblica.
Los últimos argentinos en alcanzar la púrpura cardenalicia fueron Bergoglio y Mejía al participar del consistorio del 21 de febrero de 2001.
En tanto los restantes cardenales locales fueron Santiago Copello (1939),Antonio Caggiano, Nicolás Fasolino (1967), Raúl Primatesta (1973), Juan Carlos Aramburu (1976), Eduardo Pironio (1978) y Antonio Quarracino (1991). (DyN)







