Extraen sólo cadáveres de la aldea filipina cubierta de lodo

Casi 1.400 personas siguen desaparecidas, a cuatro días del alud. Se hablaba de un rescate milagroso de 50 chicos, pero luego golpeó la realidad y se esfumó esa esperanza.

UN GRAN PANTANO. Los socorristas tratan de mover una roca semihundida en el barro, en la zona donde se cree que habría sobrevivientes. REUTER
UN GRAN PANTANO. Los socorristas tratan de mover una roca semihundida en el barro, en la zona donde se cree que habría sobrevivientes. REUTER
21 Febrero 2006
MANILA.- Rescatistas retiraron ayer cinco cadáveres de una escuela enterrada bajo una montaña de barro. Esto anula el anuncio de un milagroso rescate de 50 escolares, tres días después de que dos aldeas de la isla de Leyte desaparecieron bajo un alud. El informe del capitán Burrel Parmer, vocero de los marines estadounidenses que participan en la desesperada operación de rescate, contradijo un informe anterior respecto de que fuerzas estadounidenses habían retirado 50 sobrevivientes bajo metros de lodo de la escuela en Guinsaugon, una comunidad agrícola de Leyte, al sudeste de Manila.

Nuevas cifras

Dos semanas de intensa lluvia y un leve sismo hicieron que una ladera de la montaña se desplomase sobre la aldea de 1.800 habitantes. Hasta el momento, se han recuperado 84 cadáveres y se reportaron casi 1.400 desaparecidos. Pero los rescatistas centraron sus esfuerzos en la escuela, donde 250 niños y docentes quedaron atrapados por el aluvión. Según familiares, algunos chicos habían enviado hasta el sábado mensajes de texto desde su trampa de lodo .

Sonidos rítmicos
Los socorristas seguían trabajando anoche en la zona de la escuela, luego de que, según testigos, se escucharon golpes intermitentes y con cierto ritmo desde el interior. "No queremos parar; no cuando hay señales de vida", dijo el coronel Raúl Farnacio, líder del equipo de rescate del ejército filipino. Sin embargo, geólogos advirtieron que el suelo alrededor de la escuela es inestable y que la lluvia podía causar deslaves que pongan en peligro a los mismos rescatistas. Pero la posibilidad de que alguno de los atrapados esté vivo había subido del 1% al 50%, dijeron funcionarios.
Los rescatistas, que incluyen equipos de Taiwán y de Malasia, luchan contra el lodo profundo y movedizo. Se les ha advertido que pisen suavemente por temor a que se hundan en el barro. Unos 500 militares estadounidenses fueron enviados ayer a Guinsaugon. El presidente de EE.UU., George W. Bush, prometió enviar a Leyte entre 3.000 y 5.000 soldados de los que participan en los ejercicios en la zona.
Filipinas es afectada por 20 tifones al año. Grupos ambientalistas y residentes culpan a la tala y a la minería ilegal de agravar los daños que producen habitualmente estos fenómenos atmosféricos. En Leyte, más de 5.000 personas murieron en 1991 debido a inundaciones gatilladas por un tifón. (Reuter-Télam-SNI)




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