La muerte acecha en el convento, admite un seminarista argentino

El salteño que permanece en el interior de una dependencia religiosa contigua a la basílica de la Natividad hizo un dramático relato del asedio del ejército israelí.

05 Abril 2002
BUENOS AIRES.- El seminarista salteño Gustavo Acho, uno de los dos argentinos (el otro es Carlos Molina) que permanecen en el interior de una dependencia religiosa contigua a la basílica de la Natividad, hizo un dramático relato del asedio que el ejército israelí mantiene sobre el convento franciscano de Belén luego de que 200 milicianos palestinos se refugiaron allí la noche del lunes."Desde donde estamos no vemos nada, pero sí escuchamos detonaciones. Hay mucha tensión y esperamos que la comunidad internacional realice los esfuerzos diplomáticos necesarios para que cambie las cosas, que van por mal camino. Por el terror que tienen, los milicianos palestinos profirieron amenazas. Yo estoy en la planta superior del convento, en calidad de refugiado, al igual que el resto de la comunidad", describió el religioso en una comunicación telefónica con la agencia católica AICA.
Tras admitir que las tropas israelíes ejercen una especie de ataque psicológico -"nosotros lo sentimos"-, expresó su deseo de que los palestinos se cansen, como ocurrió en Ramallah, donde terminaron entregándose.
El estudiante argentino indicó que en el lugar hay unas 30 personas entre seminaristas, sacerdotes y algunas religiosas y aclaró que el contacto con los árabes lo tienen algunos padres que manejan bien el idioma y actúan como mediadores.
Acho agregó que adentro hay más de 200 milicianos palestinos que se refugiaron en el lugar por el asedio del ejército de Israel, y luego irrumpieron en dependencias del convento, donde ya no hay agua ni luz. "Mi familia y está muy preocupada -dijo-, pero les dije que estábamos en las manos de Dios, o sea que mejor no podemos estar. A la gente le pedimos que rece, como lo hacemos nosotros desde este lugar que es como el corazón del cristianismo".
En total son 8 los franciscanos argentinos que prestan servicio en Tierra Santa: los dos seminaristas de Belén, un religioso y tres novicios en Ain Karen, y el padre Ricardo Bustos junto a otro sacerdote en Betfagé. (DyN)

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