02 Febrero 2006 Seguir en 
JERUSALEN.- Los cirujanos insertaron ayer un tubo de alimentación en el estómago del primer ministro israelí, Ariel Sharon, que sigue en coma profundo desde el 4 de enero, cuando sufrió un derrame cerebral masivo. Sharon, que ha sido reemplazado en sus funciones por Ehud Olmert, continúa en estado crítico, pero estable.
La salida del líder de 77 años de la escena política israelí se hizo oficial el martes, con la ausencia de su nombre en la lista de los candidatos del partido Kadima, que él fundó, para las elecciones parlamentarias del 28 de marzo.
Las esperanzas de los médicos de que Sharon despertara a medida que se le fueran retirando los sedantes se desvanecieron. Intentaron recuperar su conciencia con los aparatos más modernos, con estímulos dolorosos, poniéndole su música preferida y el aroma de su comida favorita. Sharon apenas se movió. “No podemos recuperarlo”, dijo uno de los médicos. “Tiene que hacerlo él solo”, completó.
La fuerza de Kadima
Pese a todo, Sharon sigue siendo todo un emblema político. Su imagen encabeza la lista de candidatos de Kadima (adelante, en hebreo). El partido continúa manteniendo las cifras en las encuestas: más de 40 bancas a ganar, del total de 120. Sin Sharon, decían los analistas, los votantes cambiarían pronto de bando. Pero la realidad es que, con el liderazgo de Olmert, el partido es la fracción más fuerte de la Knesset (Parlamento). Según observadores, uno de los motivos es que los israelíes están cansados del conflicto con los palestinos y de los extremistas de ambas partes. (Reuter-DPA)
La salida del líder de 77 años de la escena política israelí se hizo oficial el martes, con la ausencia de su nombre en la lista de los candidatos del partido Kadima, que él fundó, para las elecciones parlamentarias del 28 de marzo.
Las esperanzas de los médicos de que Sharon despertara a medida que se le fueran retirando los sedantes se desvanecieron. Intentaron recuperar su conciencia con los aparatos más modernos, con estímulos dolorosos, poniéndole su música preferida y el aroma de su comida favorita. Sharon apenas se movió. “No podemos recuperarlo”, dijo uno de los médicos. “Tiene que hacerlo él solo”, completó.
La fuerza de Kadima
Pese a todo, Sharon sigue siendo todo un emblema político. Su imagen encabeza la lista de candidatos de Kadima (adelante, en hebreo). El partido continúa manteniendo las cifras en las encuestas: más de 40 bancas a ganar, del total de 120. Sin Sharon, decían los analistas, los votantes cambiarían pronto de bando. Pero la realidad es que, con el liderazgo de Olmert, el partido es la fracción más fuerte de la Knesset (Parlamento). Según observadores, uno de los motivos es que los israelíes están cansados del conflicto con los palestinos y de los extremistas de ambas partes. (Reuter-DPA)







