01 Febrero 2006 Seguir en 
Nueva York.- Irán posee un manual para fabricar compuestos de armas nucleares y, aunque no reanudó su programa de enriquecimiento de uranio, prepara actualmente en forma intensiva su planta nuclear de Natans para realizar este proceso, según un informe confidencial de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA). La junta del organismo internacional, compuesta por 35 miembros, deberá decidir mañana, en Viena, si envía el caso por el controvertido programa nuclear iraní al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU). Las cinco potencias nucleares con poder de veto en el Consejo, más Alemania, decidieron ayer apoyar esa opción ante la junta, que se produciría recién el 6 de marzo, para cuando es espera que el informe esté completo.
Irán, que sostiene que su programa persigue fines pacíficos, advirtió que si la AIEA remite el caso al Consejo de Seguridad, pondrá fin a las inspecciones de ese organismo. "Consideramos la remisión del caso ante el Consejo de Seguridad de la ONU como el fin de la diplomacia", advirtió el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Alí Larijani. "Si desean crear una situación no pacífica lo pueden hacer, pero no queda claro adónde pueda terminar", agregó. Asimismo, señaló que los europeos deberían ser más cautelosos. "Ellos pueden ser los que inicien el proceso, pero no los que lo terminen", expresó.
Sorpresiva decisión
Irán declaró que su plan para el proceso de enriquecimiento de uranio persigue fines exclusivamente pacíficos, pero las potencias occidentales sospechan que pretende poseer armas atómicas. China, Gran Bretaña, Francia, Rusia y Estados Unidos -los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad-, más Alemania y la Unión Europea (UE), acordaron sorpresivamente dar mandato a la cúpula de la AIEA para que lleve el asunto al máximo organismo de la ONU. Hasta ahora, China y Rusia se oponen a la aplicación de sanciones a Teherán, como pretende Estados Unidos. Según sondeos, la mayoría de los estadounidenses rechaza un eventual ataque contra plantas nucleares iraníes, pero está de acuerdo con la aplicación de sanciones contra Teherán
Moscú propuso a Teherán que el proceso de enriquecimiento de uranio se haga en tierra rusa, para despejar toda duda. Irán tuvo en un momento bajo análisis esta idea. Por su parte, Pekín espera que el caso iraní sea resuelto por cauces diplomáticos. (Télam-SNI)
Irán, que sostiene que su programa persigue fines pacíficos, advirtió que si la AIEA remite el caso al Consejo de Seguridad, pondrá fin a las inspecciones de ese organismo. "Consideramos la remisión del caso ante el Consejo de Seguridad de la ONU como el fin de la diplomacia", advirtió el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Alí Larijani. "Si desean crear una situación no pacífica lo pueden hacer, pero no queda claro adónde pueda terminar", agregó. Asimismo, señaló que los europeos deberían ser más cautelosos. "Ellos pueden ser los que inicien el proceso, pero no los que lo terminen", expresó.
Sorpresiva decisión
Irán declaró que su plan para el proceso de enriquecimiento de uranio persigue fines exclusivamente pacíficos, pero las potencias occidentales sospechan que pretende poseer armas atómicas. China, Gran Bretaña, Francia, Rusia y Estados Unidos -los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad-, más Alemania y la Unión Europea (UE), acordaron sorpresivamente dar mandato a la cúpula de la AIEA para que lleve el asunto al máximo organismo de la ONU. Hasta ahora, China y Rusia se oponen a la aplicación de sanciones a Teherán, como pretende Estados Unidos. Según sondeos, la mayoría de los estadounidenses rechaza un eventual ataque contra plantas nucleares iraníes, pero está de acuerdo con la aplicación de sanciones contra Teherán
Moscú propuso a Teherán que el proceso de enriquecimiento de uranio se haga en tierra rusa, para despejar toda duda. Irán tuvo en un momento bajo análisis esta idea. Por su parte, Pekín espera que el caso iraní sea resuelto por cauces diplomáticos. (Télam-SNI)







