Una muestra de palomas mensajeras terminó en tragedia y dejó 66 muertos

En el sur de Polonia, se derrumbó el techo de un salón de exposiciones, debido al excesivo peso de la nieve. Unas 141 personas resultaron heridas. Muchas de las aves fueron rescatadas con vida, y otras, se escaparon.

SOPORTANDO EL FRIO. Bomberos polacos trasladan el cuerpo de una víctima. Hoy, comenzarán a despejar el lugar de escombros.(REUTER)
SOPORTANDO EL FRIO. Bomberos polacos trasladan el cuerpo de una víctima. Hoy, comenzarán a despejar el lugar de escombros.(REUTER)
30 Enero 2006
CHORZOW, Polonia.- Una muestra internacional de palomas mensajeras, en la ciudad polaca de Chorzow, que había congregado a cientos de colombófilos europeos (aficionados a la cría de estos animales), que no escatiman tiempo ni dinero a su pasión, acabó en una tragedia, con al menos 66 muertos y 141 heridos.
"Paloma 2006" abrió sus puertas el viernes por la noche, pero fue el sábado cuando contó con más visitantes, que llegaron en familia y en autobuses abarrotados. Debía durar hasta anoche, pero finalizó súbitamente, después de hundirse el techo debido al excesivo peso de la nieve.
En el exterior hacía 15 grados centígrados bajo cero, lo que convirtió rápidamente el recinto en un congelador. La cita de Chorzow era la cuarta más importante después de las ferias de Dortmund y Kasel, en Alemania, y de Blackpool, en Gran Bretaña.
El cuerpo de bomberos de la región cree que todas las víctimas del derrumbe del techo de la exposición han sido desenterradas y que no quedan más cadáveres entre los escombros.
Anteriormente, el jefe de bomberos de la región, Janusz Skulich, había dicho que las posibilidades de encontrar supervivientes eran "casi nulas". Hoy, una empresa comenzará a despejar el lugar de escombros.
Aparte de la tragedia humana, muchos colombófilos perdieron fortunas. "Había palomas muy bonitas, muy caras; una de ellas valía 300.000 zlotys (unos U$S 90.000)", afirmó (y luego dio un triste suspiro) Jacek Wolowski, de 41 años, que por fortuna salió de la sala antes del accidente. No obstante, la tragedia ha puesto de manifiesto que las palomas son más resistentes que los humanos: con sus plumas heladas, las aves han sido los únicos seres que han podido ser rescatados con vida ayer por los socorristas de entre los escombros. Otras, lograron escaparse volando el sábado por la noche.
Tomek Michalski, un polaco de 30 años, es desde ayer un superviviente que no olvidará fácilmente a su compañera de trabajo, madre de un bebé de seis meses que, como otras 65 personas, dejó su vida en las ruinas del centro de convenciones de Chorzow (sur de Polonia). "Se salvó, pese a que barras de metal le cayeron encima de las dos piernas y de un hombro", había declarado a la AFP Alicia, la madre del joven, con la voz aún temblorosa por la angustia de horas pasadas sin noticias de su hijo.
Como todos los años, Tomek había ido a la exposición internacional porque trabaja como representante de una empresa de alimento para pájaros. "A su lado estaba una joven, que intentó salvar. Era una compañera de trabajo. Deja un niño de seis meses...", explicó Alicia, sin palabras. El joven fue uno de los últimos rescatados de entre los escombros del techo derrumbado a causa de la nieve. Tomek pasó cinco horas entre las ruinas del pabellón de exposiciones. Ahora descansa en una cama de hospital, sin sentir una pierna pero con la esperanza de que los médicos intentarán salvársela. (AFP-DPA)

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