29 Enero 2006 Seguir en 
SANTIAGO.- Tras un fugaz paso por Argentina y tras un fallido intento de quedarse en Estados Unidos, hacia donde huyó hace casi una semana para eludir cargos judiciales en su contra, la hija mayor de Augusto Pinochet regresó a Chile y quedó bajo arresto.
Minutos después de que un vuelo de LAN llegó a Santiago desde Buenos Aires, Lucía Pinochet Hiriart, de 64 años, fue notificada de su situación y quedó detenida en el mismo recinto del aeropuerto donde se halla recluido hace meses el ex presidente peruano, Alberto Fujimori.
Hace una semana, Lucía cruzó en automóvil hacia Argentina, un día antes de que el juez Carlos Cerda, que investiga cuentas secretas del ex dictador por unos U$S 30 millones, pidiera su presencia, junto a la de otros miembros de su familia, para ser notificada de los cargos en su contra. "Todo esto fue una pesadilla. Me había ido de paseo a Argentina, y no tenía en ese momento ninguna orden de arresto", dijo la mujer. El martes, cuando sabía que había sido procesada en Santiago, Lucía tomó un vuelo a Washington, pero se le negó su ingreso en territorio estadounidense. Lucía pidió entonces asilo político, aunque el viernes cambió de idea y regresó a su país.
"¡Señora Lucía, qué bueno que llegó!", le dijo en el aeropuerto el juez Cerda, que instruye la causa por evasión fiscal y otros delitos contra miembros de la familia Pinochet. Lucía afronta cargos de evasión fiscal por valor de U$S 860.000 y por usar pasaportes adulterados mientras su padre fue gobernante de facto (1973-1990). Mañana se resolverá sobre su arresto. (Reuter)
Minutos después de que un vuelo de LAN llegó a Santiago desde Buenos Aires, Lucía Pinochet Hiriart, de 64 años, fue notificada de su situación y quedó detenida en el mismo recinto del aeropuerto donde se halla recluido hace meses el ex presidente peruano, Alberto Fujimori.
Hace una semana, Lucía cruzó en automóvil hacia Argentina, un día antes de que el juez Carlos Cerda, que investiga cuentas secretas del ex dictador por unos U$S 30 millones, pidiera su presencia, junto a la de otros miembros de su familia, para ser notificada de los cargos en su contra. "Todo esto fue una pesadilla. Me había ido de paseo a Argentina, y no tenía en ese momento ninguna orden de arresto", dijo la mujer. El martes, cuando sabía que había sido procesada en Santiago, Lucía tomó un vuelo a Washington, pero se le negó su ingreso en territorio estadounidense. Lucía pidió entonces asilo político, aunque el viernes cambió de idea y regresó a su país.
"¡Señora Lucía, qué bueno que llegó!", le dijo en el aeropuerto el juez Cerda, que instruye la causa por evasión fiscal y otros delitos contra miembros de la familia Pinochet. Lucía afronta cargos de evasión fiscal por valor de U$S 860.000 y por usar pasaportes adulterados mientras su padre fue gobernante de facto (1973-1990). Mañana se resolverá sobre su arresto. (Reuter)







