Las PyME atraviesan un momento excepcional

El 53% de los empresarios tucumanos cree que le irá mejor en 2006. La devaluación tuvo un efecto positivo para el sector.

29 Enero 2006
Las ventas aumentaron. La mayoría trabaja con su capacidad instalada casi al tope y los bancos comenzaron a abrir el crédito. El sector de las Pequeñas y Medianas Empresas (PyME) atraviesa un momento de negocios excepcional, que se explica, en parte, por el efecto positivo que tuvo la devaluación tras la crisis de 2001 (sustitución de importaciones y mejores condiciones de competitividad), por la buena adaptación de los empresarios del sector a las nuevas reglas de juego (incorporación de tecnología y capacidad para responder a las necesidades de los nuevos nichos productivos) y por la reinversión que realizó la mayoría para que su crecimiento no decaiga.
Según un informe de la Fundación Observatorio PyME, de diciembre de 2005, el 53% de los empresarios consultados ve a sus empresas mejor dentro de un año y uno de cada tres cree que su rentabilidad va a aumentar. "Las PyME atraviesan un momento histórico", asegura Vicente Lourenzo, secretario general de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El titular de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APyME), delegación Tucumán, Eduardo Temkin, coincidió en que el sector se está recuperando y en que se observan políticas oficiales que apuntan a favorecer al sector. Pero advirtió que el acceso al crédito aún es restringido. "Algunas líneas de créditos blandos que lanza la Nación no llegan con facilidad a esta región. Casi todos son absorbidos por Buenos Aires y otras provincias más cercanas a la Capital Federal", explicó, al tiempo que resaltó que lo ideal sería que haya una distribución más equitativa de los planes de incentivo que impulsa el Gobierno nacional, por ejemplo, poniendo cupos de acceso por región.
En lo que se refiere al acceso al crédito, la mayoría de los bancos inauguró nuevas líneas crediticias para el sector. Pero desde las PyME son reticentes a contraer obligaciones y, además, afirman que los requisitos que deben cumplimentar y las altas tasas condicionan sus decisiones. "Lo llamativo es que la oferta está superando a la demanda", explica José Mario Laks, directivo de la filial Tucumán del banco Credicoop. Lo que sucede es que la mayoría de las PyME, ante un escenario económico nacional que, si bien muestra variables positivas, aún no da señales de seguridad a largo plazo, opta por reinvertir sus utilidades antes que contraer nuevas deudas.
La aparición de políticas oficiales más activas, la recuperación de la confianza de los inversores y la actualización tecnológica son las claves que los pequeños y medianos empresarios aseguran deben conjugarse para que el buen momento se transforme en un estado que tenga continuidad en el tiempo.