27 Enero 2006 Seguir en 
En los mostradores del Mercado del Norte los precios de los cortes de carne se mantienen en los niveles de diciembre pasado, sin perspectivas de bajar y con la duda de que se congelen hasta fin de año. “El problema radica en la producción de carne, porque el consumo es mayor que la oferta. El Gobierno nacional se equivocó con el acuerdo, por eso no creo que haya una baja en los precios a corto plazo”, opinó un puestero que prefirió no identificarse.
Junto a la ausencia de precios rebajados, en los puestos de venta también se observa una menor afluencia de compradores. Por un lado, debido a las vacaciones; por otro, a causa de una real caída en el consumo de carne. “En mi familia se come menos carne, sólo tres veces por semana. No puede ser que en Tucumán la carne sea más cara que en Mar del Plata”, se quejó el consumidor Héctor Demelchiorre, mientras miraba asombrado las pizarras. Los cortes de nalga y de choquizuela siguen por arriba de los $10 el kilo, mientras que la milanesa ronda los $ 9 el kilo.
“No es rentable”
La crisis en el sector también afectó a los vendedores. Vicenta Corvalán, puestera del Mercado del Norte desde hace 31 años, aseguró que el negocio de la carne ya no es rentable. “La gente compra la mitad de lo que compraba antes. Debería haber una baja en los precios, no puede ser que el blando esté por arriba de los $ 10”, sostuvo. Explicó además que mientras los consignatarios no decidan congelar o bajar los precios, no pasará nada en los mostradores. En los supermercados, el valor promedio de los principales cortes ronda los $ 9, ya que se benefician de las compras en grandes volúmenes. En cuanto el pollo, el precio se mantiene, pero las ventas siguen estancadas. “Si no hay una mejora en la demanda, se prevé que el precio siga bajando”, dijo un puestero. El hombre observó que pese a que la gente consume menos carnes rojas, no se volcó al producto avícola, que es una alternativa alimenticia.
Junto a la ausencia de precios rebajados, en los puestos de venta también se observa una menor afluencia de compradores. Por un lado, debido a las vacaciones; por otro, a causa de una real caída en el consumo de carne. “En mi familia se come menos carne, sólo tres veces por semana. No puede ser que en Tucumán la carne sea más cara que en Mar del Plata”, se quejó el consumidor Héctor Demelchiorre, mientras miraba asombrado las pizarras. Los cortes de nalga y de choquizuela siguen por arriba de los $10 el kilo, mientras que la milanesa ronda los $ 9 el kilo.
“No es rentable”
La crisis en el sector también afectó a los vendedores. Vicenta Corvalán, puestera del Mercado del Norte desde hace 31 años, aseguró que el negocio de la carne ya no es rentable. “La gente compra la mitad de lo que compraba antes. Debería haber una baja en los precios, no puede ser que el blando esté por arriba de los $ 10”, sostuvo. Explicó además que mientras los consignatarios no decidan congelar o bajar los precios, no pasará nada en los mostradores. En los supermercados, el valor promedio de los principales cortes ronda los $ 9, ya que se benefician de las compras en grandes volúmenes. En cuanto el pollo, el precio se mantiene, pero las ventas siguen estancadas. “Si no hay una mejora en la demanda, se prevé que el precio siga bajando”, dijo un puestero. El hombre observó que pese a que la gente consume menos carnes rojas, no se volcó al producto avícola, que es una alternativa alimenticia.









