Las bodegas seducen a los turistas

Los visitantes llegan de todo el país y del extranjero en el verano. Sorprenden la tecnología, la capacitación y la producción de la zona. El funcionamiento.

IMPONENTE. Los paisajes que rodean las bodegas y las fincas sembradas impactan a todos los visitantes.(LA GACETA/Osaldo Ripoll) IMPONENTE. Los paisajes que rodean las bodegas y las fincas sembradas impactan a todos los visitantes.(LA GACETA/Osaldo Ripoll)
23 Enero 2006
A pesar de que su bebida favorita es el fernet con gaseosa cola, admitió que el vino y sus secretos lo sedujeron hace tiempo. Por esa razón, Javier Jalincie decidió dejar este verano su Chaco natal y llegó a Cafayate, Salta, para recorrer la ruta de las vides con su familia.
"Es una locura. Cuando uno descorcha una botella, no se imagina que detrás de todo hay un proceso tan complejo para elaborar el vino", exclamó Jorge Macías, un turista entrerriano.
Luego de degustar el malbec, Nicolás Navarro, un tucumano que visita Cafayate por primera vez, dijo que nunca se imaginó que las bodegas fueran tan grandes e imponentes.
"Conocía los vinos argentinos. Había probado algunos de Mendoza y otros de San Juan, pero nunca los de Cafayate. De todos modos, sabía que las vides se sembraban a mucha altura. Eso me impulsó a recorrer el norte del país. Y realmente, me voy muy sorprendido por la calidad que tienen los vinos de esta zona, son especiales", aseguró Julio d?Panfilis, un viajero italiano que vive en las afueras de Roma.
Julián y Marta Avigna son de Moreno, provincia de Buenos Aires. El afirmó ser un fanático de los vinos, aunque admitió que no conoce demasiado acerca de las características de cada varietal. "Este es un paseo que siempre quisimos hacer. Lo mejor es que el paisaje crea un marco ideal para los viñedos y para la vida en Cafayate. Si algún día junto unos pesos, me compro unas tierras acá y me hago viñatero", aseguró Julián entre risas.En todos los recorridos, el momento más importante es la degustación, donde los visitantes prueban los vinos.