12 Enero 2006 Seguir en 
JERUSALEN.- A una semana de sufrir una grave hemorragia cerebral que lo dejó a las puertas de la muerte, el primer ministro israelí, Ariel Sharon, seguía ayer despertando lentamente del coma y ya movía las manos y los pies, una evolución que sorprendió a los médicos más optimistas.
"Si me hubieran dicho hace una semana que esto iba a ocurrir, no me lo habría creído. Es una persona muy fuerte", dijo el neurocirujano argentino Félix Umansky, del equipo que atiende al dirigente en el Hospital Universitario Hadassah, de Jerusalén.
Sin embargo, Sharon sigue grave, estable y aún bajo el efecto de una ligera anestesia. Ayer, se conoció que el jefe de gobierno goza de la aprobación del 70% de la población y que su partido, Kadima, batió récord en las intenciones de voto de las legislativas anticipadas, del 28 de marzo. (AFP)
"Si me hubieran dicho hace una semana que esto iba a ocurrir, no me lo habría creído. Es una persona muy fuerte", dijo el neurocirujano argentino Félix Umansky, del equipo que atiende al dirigente en el Hospital Universitario Hadassah, de Jerusalén.
Sin embargo, Sharon sigue grave, estable y aún bajo el efecto de una ligera anestesia. Ayer, se conoció que el jefe de gobierno goza de la aprobación del 70% de la población y que su partido, Kadima, batió récord en las intenciones de voto de las legislativas anticipadas, del 28 de marzo. (AFP)







