09 Enero 2006 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Una de cada tres mujeres con bajo nivel de formación educativa trabaja en el servicio doméstico en el país, y representan el 17% del empleo femenino total.
Los datos, que fueron elaborados por el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), también sostienen que el servicio doméstico representa el 32% de las mujeres que no terminaron la educación media.Además, que el 46% de las trabajadoras domésticas es pobre y el 94%, en promedio, no tiene aportes a la Seguridad Social. Mientras que el 34% de ellas son jefas de hogar.
"Los problemas de equidad están estrechamente asociados a las limitadas oportunidades laborales que disponen los trabajadores de baja calificación. El servicio doméstico es un caso extremadamente ilustrativo", señaló la entidad en su informe.
Además, se consideró que, a pesar de ser la principal fuente generadora de empleos para las mujeres con baja formación, se rige por normas que muy pocos empleadores cumplen y que no contemplan protecciones básicas, como la maternidad o los accidentes de trabajo.
Por otra parte, puntualizó que además del empleo no registrado, este sector padece problemas de inequidad y discriminación. "Si son despedidas, el estatuto del servicio doméstico contempla indemnizaciones mucho más bajas que las previstas para el resto de los trabajadores, y no tienen acceso al seguro de desempleo", advirtió.
Idesa sostuvo que la reforma de la ley de impuesto a las ganancias y una mayor presión fiscalizadora van en el sentido correcto, pero advirtió que aún resultan medidas insuficientes. (NA)
Los datos, que fueron elaborados por el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), también sostienen que el servicio doméstico representa el 32% de las mujeres que no terminaron la educación media.Además, que el 46% de las trabajadoras domésticas es pobre y el 94%, en promedio, no tiene aportes a la Seguridad Social. Mientras que el 34% de ellas son jefas de hogar.
"Los problemas de equidad están estrechamente asociados a las limitadas oportunidades laborales que disponen los trabajadores de baja calificación. El servicio doméstico es un caso extremadamente ilustrativo", señaló la entidad en su informe.
Además, se consideró que, a pesar de ser la principal fuente generadora de empleos para las mujeres con baja formación, se rige por normas que muy pocos empleadores cumplen y que no contemplan protecciones básicas, como la maternidad o los accidentes de trabajo.
Por otra parte, puntualizó que además del empleo no registrado, este sector padece problemas de inequidad y discriminación. "Si son despedidas, el estatuto del servicio doméstico contempla indemnizaciones mucho más bajas que las previstas para el resto de los trabajadores, y no tienen acceso al seguro de desempleo", advirtió.
Idesa sostuvo que la reforma de la ley de impuesto a las ganancias y una mayor presión fiscalizadora van en el sentido correcto, pero advirtió que aún resultan medidas insuficientes. (NA)
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