Las vacaciones no distinguen franjas sociales. Después de un arduo año de trabajo, los tucumanos sienten la necesidad de emprender el descanso, ya sea en las playas de la costa atlántica, en las sierras cordobesas, en la Patagonia, en el Caribe o en el Brasil y hasta en los Valles. Todo dependerá del dinero que haya en el bolsillo y de los márgenes que disponga una familia para iniciar este 2006 con un nuevo endeudamiento.
Sin embargo, esta temporada se caracterizó por los planes promocionales que lanzaron las tarjetas de crédito (nacionales y regionales). Con el dinero "plástico", miles de tucumanos se animaron a salir de vacaciones, pagándolas en 12 cuotas, a interés cero.
"Optar por comprar vacaciones ahora implica asumir una deuda que, necesariamente implicarán, en los próximos meses, ajustar el consumo familiar", señala Eduardo Robinson, economista de la Fundación del Tucumán.
Tras los tradicionales gastos que demandan las Fiestas de fin de año, los tucumanos invadieron las agencias de turismo. Así, por ejemplo, los paquetes turísticos de la primera quincena de enero se agotaron rápidamente.
"Muchos no tienen el dinero, por eso apelan a las tarjetas", señala Samuel Levy (Levy Tours). Incluso, aquellos que adquirieron paquetes turísticos hacia otros países tuvieron la posibilidad de pesificar los gastos en transporte y en hotelería, al tipo de cambio vigente al momento de cerrarse la operación con tarjetas de crédito.
Jaime Collado (Coltravel) señala que en sus años de experiencia en el sector, pocas veces observó un sistema de financiación tan elástico como el que ofrecieron, hasta el viernes pasado, las firmas emisoras del dinero plástico. Collado, sin embargo, observa que la demanda turística decaerá hacia fines de mes. Y pronostica una verdadera batalla entre las agencias de turismo por captar clientes.
Además de las tarjetas, los tucumanos apelaron a los préstamos que le otorgaron las entidades financieras, a los adelantos de sueldo, a las mutuales, y, en pocos casos, a los ahorros que hicieron durante el año para pasar unos días fuera de la provincia. Lo que desapareció en la oferta de las agencias es el sistema de financiación garantizada con la firma de documentos. Lo confirma Fabián Masucci, de Lecfet Turismo. "En temporada alta, es difícil que alguna empresa apele a esta herramienta de pago", agrega.
Gasto o inversión, las vacaciones significan un respiro para la actividad cotidiana. Lo importante es que los veraneantes tomen en cuenta la planificación de la economía hogareña para no comprometer las finanzas del resto del año. Son los riesgos de las vacaciones en cuotas.








