22 Diciembre 2005 Seguir en 
El recital de "La Negra" se vivió como una verdadera fiesta popular. Familias enteras acudieron a la plaza Independencia, no sólo para escuchar a la artista tucumana, sino también para bailar al ritmo de sus zambas.
"Conocemos a Mercedes Sosa desde la época en que ella cantaba con Chichí Navarro, y para nosotros es un símbolo vivo de la libertad", señalaron Patricia Landin y su marido, "Piru", de 68 y 72 años, respectivamente, que concurrieron a la plaza junto a sus dos nietos: Emanuel y Stella Maris.
Sobre la calle 25 de Mayo, a pocos metros del gran escenario, un grupo de jóvenes bailaba, mientras "La Negra" cantaba una zamba. "Pertenecemos a un grupo de danza y siempre bailamos, pero esta noche estamos más inspirados que nunca", señaló Alejandra González, de 23 años, que improvisaba unos pasos junto con Miguel Pérez, de 33 años.
Desde uno de los bancos de la plaza, Ema, de 60 años, intentaba infructuosamente ver el recital. Y como la multitud se lo impedía optó por sólo escuchar las canciones, pero cómodamente sentada. "A pesar de que no puedo ver nada, estoy muy contenta", dijo.
Los jóvenes también siguieron atentamente el recital de "La Negra". "Es un espectáculo de alto nivel. Y, a pesar de las demoras y del calor, lo disfrutamos mucho. Si hubiera sido en invierno habría estado perfecto", confesó Máximo Spahr, de 27 años.
"Mercedes Sosa es nuestra artista por excelencia. Por eso debería venir más seguido a Tucumán", señalaron Mirta, de 45 años, y Carlos, de 34. Ambos cargaron sus propias sillas para poder seguir la velada con comodidad.
"Conocemos a Mercedes Sosa desde la época en que ella cantaba con Chichí Navarro, y para nosotros es un símbolo vivo de la libertad", señalaron Patricia Landin y su marido, "Piru", de 68 y 72 años, respectivamente, que concurrieron a la plaza junto a sus dos nietos: Emanuel y Stella Maris.
Sobre la calle 25 de Mayo, a pocos metros del gran escenario, un grupo de jóvenes bailaba, mientras "La Negra" cantaba una zamba. "Pertenecemos a un grupo de danza y siempre bailamos, pero esta noche estamos más inspirados que nunca", señaló Alejandra González, de 23 años, que improvisaba unos pasos junto con Miguel Pérez, de 33 años.
Desde uno de los bancos de la plaza, Ema, de 60 años, intentaba infructuosamente ver el recital. Y como la multitud se lo impedía optó por sólo escuchar las canciones, pero cómodamente sentada. "A pesar de que no puedo ver nada, estoy muy contenta", dijo.
Los jóvenes también siguieron atentamente el recital de "La Negra". "Es un espectáculo de alto nivel. Y, a pesar de las demoras y del calor, lo disfrutamos mucho. Si hubiera sido en invierno habría estado perfecto", confesó Máximo Spahr, de 27 años.
"Mercedes Sosa es nuestra artista por excelencia. Por eso debería venir más seguido a Tucumán", señalaron Mirta, de 45 años, y Carlos, de 34. Ambos cargaron sus propias sillas para poder seguir la velada con comodidad.
NOTICIAS RELACIONADAS
Lo más popular
Ranking notas premium








