22 Diciembre 2005 Seguir en 
LOS ANGELES.- El Oscar, esa pequeña estatuilla por la que lloraron Halle Berry y Charlize Theron al recogerla, ese premio tan soñado en Hollywood, está de capa caída, pues muchos de los posibles candidatos este año reconocen públicamente que no les importa en absoluto ganarlo, e incluso algunos, como George Clooney, aseguran que no entienden ni siquiera su existencia.
El primero en esta nueva moda de enfrentarse a los premios fue Steven Spielberg, quien, por cierto, ya tiene varios en su casa. Candidato hasta en siete ocasiones, ha ganado dos Oscar como director por sus películas "Salvando al soldado Ryan" y "La lista de Schindler". Para más datos, quienes han visto su nuevo filme, "Munich", aseguran que es su mejor trabajo hasta la fecha. Sorprende la nueva actitud de Spielberg, sobre todo, porque con su anterior filme, "La guerra de los mundos", se vendió totalmente al marketing. "Spielberg, en esta ocasión, quiere que nadie tenga ninguna idea preconcebida de la cinta, que cada persona tenga opinión propia de lo que están viendo sin influencias del exterior", aseguró el publicista del director, Marvin Levy. Sin embargo, Universal, el estudio que produce el filme, ya ha empezado a organizar pases de prensa con la consabida etiqueta hollywoodense en campaña previa a los Oscar para su consideración. Escrita por el ganador de la estatuilla Eric Roth, "Munich" cuenta la historia de los momentos posteriores al asesinato en las Olimpíadas de 1972 de 11 atletas israelitas que fueron secuestrados por terroristas palestinos de la organización Setiembre Negro, y cómo el escuadrón del Mossad persiguió y asesinó a los secuestradores. Sin duda, se trata de la película mas política de Spielberg.
Otro de los posibles aspirantes es Clooney, quien hace unos días ha recibido la nominación al Globo de Oro en la categoría de mejor director por "Good luck and good night" y podría ser candidato en los Oscar como mejor director y mejor actor por "Syriana". "Déjenme descansar. Jamás he estado en los Oscar, no entiendo por qué se habla tanto de ello, me siento incómodo con la idea de comparar el arte. Cuando veo el trabajo de David Strathairn, el protagonista de mi película, no puedo entender cómo otro actor hubiera podido hacerlo igual, ya que su trabajo es bellísimo. O si se mira a Phillip Seymour Hoffman en ?Capote?, no hay ningún actor que hubiera hecho ese papel igual que él, no se pueden comparar esos dos actores o su interpretación", señaló. Sin embargo, Clooney, productor de "Good luck and good night", entiende el beneficio que esta carrera por las alfombras rojas brinda a las películas. "Siempre me sorprende cuando una tiene éxito y cuando no. Se puede doblar la taquilla si se entra en las listas, y eso es bueno para todos", dijo.
Otro de los títulos que ya suenan fuerte es "En la cuerda floja", la biografía sobre el cantante Johnny Cash protagonizada por Joaquin Phoenix. Cuando a su director, James Mangold, en plena promoción de la película, se le preguntó por la posibilidad del Oscar, contestó rotundamente: "¿quieren meterme en problemas?",como si ese galardón fuese tabú en estos momentos. "Yo no pienso en el Oscar, ni me interesa", aseguró también Phoenix. Igual que Clooney y Spielberg, el director Terrence Malick ha decidido desaparecer en plena promoción de "Nuevo mundo", con Colin Farell. (Especial)
El primero en esta nueva moda de enfrentarse a los premios fue Steven Spielberg, quien, por cierto, ya tiene varios en su casa. Candidato hasta en siete ocasiones, ha ganado dos Oscar como director por sus películas "Salvando al soldado Ryan" y "La lista de Schindler". Para más datos, quienes han visto su nuevo filme, "Munich", aseguran que es su mejor trabajo hasta la fecha. Sorprende la nueva actitud de Spielberg, sobre todo, porque con su anterior filme, "La guerra de los mundos", se vendió totalmente al marketing. "Spielberg, en esta ocasión, quiere que nadie tenga ninguna idea preconcebida de la cinta, que cada persona tenga opinión propia de lo que están viendo sin influencias del exterior", aseguró el publicista del director, Marvin Levy. Sin embargo, Universal, el estudio que produce el filme, ya ha empezado a organizar pases de prensa con la consabida etiqueta hollywoodense en campaña previa a los Oscar para su consideración. Escrita por el ganador de la estatuilla Eric Roth, "Munich" cuenta la historia de los momentos posteriores al asesinato en las Olimpíadas de 1972 de 11 atletas israelitas que fueron secuestrados por terroristas palestinos de la organización Setiembre Negro, y cómo el escuadrón del Mossad persiguió y asesinó a los secuestradores. Sin duda, se trata de la película mas política de Spielberg.
Otro de los posibles aspirantes es Clooney, quien hace unos días ha recibido la nominación al Globo de Oro en la categoría de mejor director por "Good luck and good night" y podría ser candidato en los Oscar como mejor director y mejor actor por "Syriana". "Déjenme descansar. Jamás he estado en los Oscar, no entiendo por qué se habla tanto de ello, me siento incómodo con la idea de comparar el arte. Cuando veo el trabajo de David Strathairn, el protagonista de mi película, no puedo entender cómo otro actor hubiera podido hacerlo igual, ya que su trabajo es bellísimo. O si se mira a Phillip Seymour Hoffman en ?Capote?, no hay ningún actor que hubiera hecho ese papel igual que él, no se pueden comparar esos dos actores o su interpretación", señaló. Sin embargo, Clooney, productor de "Good luck and good night", entiende el beneficio que esta carrera por las alfombras rojas brinda a las películas. "Siempre me sorprende cuando una tiene éxito y cuando no. Se puede doblar la taquilla si se entra en las listas, y eso es bueno para todos", dijo.
Otro de los títulos que ya suenan fuerte es "En la cuerda floja", la biografía sobre el cantante Johnny Cash protagonizada por Joaquin Phoenix. Cuando a su director, James Mangold, en plena promoción de la película, se le preguntó por la posibilidad del Oscar, contestó rotundamente: "¿quieren meterme en problemas?",como si ese galardón fuese tabú en estos momentos. "Yo no pienso en el Oscar, ni me interesa", aseguró también Phoenix. Igual que Clooney y Spielberg, el director Terrence Malick ha decidido desaparecer en plena promoción de "Nuevo mundo", con Colin Farell. (Especial)
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