20 Diciembre 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Acompañado una vez más por la Bersuit, el cantante Andrés Calamaro convocó a más de 25.000 personas en un show sin respiros en el estadio Obras. Vicentico y Litto Nebbia fueron los invitados.
Andrés Calamaro no es un sentimiento. En sus shows los gritos de la gente no pasan del “¡olé, olé olé olé, Andrés, Andrés!”, no se ven banderas y -más allá del efecto Cromagnon- las bengalas brillan, pero por su ausencia.
Desentendido del rito dominante del rock de estadios vernáculo, el cantante subrayó el sábado su capacidad para conducir al delirio a más de 25.000 almas con las canciones como única arma. El año quedará registrado como el año del regreso de Calamaro. No en vano su álbum “El regreso” ya obtuvo el Disco de Platino Este reencuentro que empezó en abril en el Luna Park -pulverizando seis años de silencio escénico-, se extendió en formato de disco en vivo y tuvo su correlato español hace pocas semanas. Merecía un cierre a lo grande: el predio abierto de Obras ofreció el marco ideal.
“Llevo en mis oídos la más maravillosa música que es la voz, la palabra del pueblo argentino. Lo dijo Perón y lo digo yo también. Gracias”, evocó a poco de empezar el show. Entusiasmado y, por momentos, risueño, el ex de Los Rodríguez se mostró en buena forma.
Pocos artistas pueden darse el lujo de armar un repertorio de canciones selladas a fuego en el inconsciente colectivo. Y Calamaro le saca el mejor partido. “Ouput-input”, “El salmón”, “Te quiero igual” y “Mil horas”, fueron algunos de los temas más entonados por los fans. (Especial)
Andrés Calamaro no es un sentimiento. En sus shows los gritos de la gente no pasan del “¡olé, olé olé olé, Andrés, Andrés!”, no se ven banderas y -más allá del efecto Cromagnon- las bengalas brillan, pero por su ausencia.
Desentendido del rito dominante del rock de estadios vernáculo, el cantante subrayó el sábado su capacidad para conducir al delirio a más de 25.000 almas con las canciones como única arma. El año quedará registrado como el año del regreso de Calamaro. No en vano su álbum “El regreso” ya obtuvo el Disco de Platino Este reencuentro que empezó en abril en el Luna Park -pulverizando seis años de silencio escénico-, se extendió en formato de disco en vivo y tuvo su correlato español hace pocas semanas. Merecía un cierre a lo grande: el predio abierto de Obras ofreció el marco ideal.
“Llevo en mis oídos la más maravillosa música que es la voz, la palabra del pueblo argentino. Lo dijo Perón y lo digo yo también. Gracias”, evocó a poco de empezar el show. Entusiasmado y, por momentos, risueño, el ex de Los Rodríguez se mostró en buena forma.
Pocos artistas pueden darse el lujo de armar un repertorio de canciones selladas a fuego en el inconsciente colectivo. Y Calamaro le saca el mejor partido. “Ouput-input”, “El salmón”, “Te quiero igual” y “Mil horas”, fueron algunos de los temas más entonados por los fans. (Especial)
Lo más popular
Ranking notas premium







