20 Diciembre 2005 Seguir en 
LOS ANGELES.- El año 2005 quedará marcado en la historia de Hollywood por la huella de George Clooney. Y no es sólo un decir. El popular actor no sólo se destacó en algunas de las producciones más elogiadas del año, sino que además fue elegido el galán maduro por excelencia, y su obra como director en "Good night and good luck" recibió el elogio de los críticos, quienes ya hablan de una segura candidatura al Oscar. "Es mi sueño, no lo puedo negar", confesó días atrás.
Clooney proviene de una familia dedicada al espectáculo. Su padre era periodista; su tía, Rosemary Clooney, cantante. Su tío, Mel Ferrer, y su primo, Miguel Ferrer, actores. Así que no resulta extraño que después de estudiar un poco, Clooney haya entrado al negocio del espectáculo. Hoy es no sólo uno de los galanes más buscados de Hollywood sino también un productor comprometido, según un informe difundido por Terra.
El actor debutó en una sitcom de corta vida llamada "E.R.". Y años más tarde fue lanzado a la fama por su rol en el drama -también sobre un hospital- "E.R.", que lo transformó después de años de pelear contra el sistema en lo más parecido a una estrella que puede formar la televisión. Aunque pasar de la TV al cine con éxito es algo rarísimo (basta considerar los ejemplos de Don Johnson o de Tom Selleck), Clooney pertenece al selecto grupo de actores de los 80 y de los 90 que dieron el salto con felicidad, aunque su paso no fue tan sencillo como en los casos de Pierce Brosnan o Bruce Willis. Hay cientos de filmes clase Z que lo cuentan entre sus protagonistas. Por ejemplo, fue uno de los actores de "El regreso de los tomates asesinos", de Don DeBello. Y algo más: el sentido del humor que muestra en ese filme nunca dejó de acompañarlo. ¿Un ejemplo? Es amigo de los creadores de "South Park", Trey Parker y Matt Stone, y dio en la serie la voz al perro gay de Eric Cartman, Sparky. Y en el largometraje de la tira, fue el Dr. Doctor.
Tiene 43 años y mide 1,80. Estuvo casado una vez y declaró, luego, que no volverá a casarse y que no quiere tener hijos. Dos de sus mejores amigas, Michelle Pfeiffer y Nicole Kidman, apostaron 10.000 dólares a que iba a ser esposo y padre antes de los 40. Pero perdieron la apuesta. "No estoy dispuesto a cambiar mi soltería ni siquiera para evitar que dos amigas bellas pierdan dinero", declaró.
Aunque tiene el porte de galán clásico (es uno de los dos hombres que, alguna vez, engalanó la portada de Vogue; el otro es Richard Gere), hace cualquier papel y tiene amigos entre los directores independientes, como Steven Soderbergh -lo dirigió en "La gran estafa" y en su continuación, además de la poco exitosa "Solaris"- y los hermanos Coen -para quienes rodó "El amor cuesta caro" y "¿Dónde estás hermano?"-.
Boicoteó al célebre programa de TV "Entertainment Tonight" por filmarlo sin permiso; no se calla a la hora de criticar duramente a George W. Bush; tiene su propia productora de cine y ha dirigido dos filmes, uno de ellos -"Good night, and good luck"- considerado el mejor de 2005 por el sindicato de críticos de los Estados Unidos. Y es firme candidato al Oscar, claro. El filme está basado en la historia real de un periodista que, en plena caza de brujas de los 50, enfrentó al demagógico y muy peligroso senador Douglas McCarthy (de donde viene el término maccarthismo). Y le ganó. Quizá por eso, el otro filme que lo tiene como protagonista, "Syriana" (escrito y dirigido por el guionista de "Traffic", Steven Gaghan) es una difícil pero cruda imagen de lo que sucede con la CIA, el petróleo y los países árabes. Clooney interpreta a un agente a punto de retirarse, que cae en una trampa. El rodaje fue duro y Clooney se lastimó la espalda, lo que lo llevó a ser intervenido quirúrgicamente. Pero ya está bien y puede ser la gran estrella en la entrega de los Oscar en 2006. "Todo sea por el espectáculo. Nací para estar en el cine", aclara. (Especial)
Clooney proviene de una familia dedicada al espectáculo. Su padre era periodista; su tía, Rosemary Clooney, cantante. Su tío, Mel Ferrer, y su primo, Miguel Ferrer, actores. Así que no resulta extraño que después de estudiar un poco, Clooney haya entrado al negocio del espectáculo. Hoy es no sólo uno de los galanes más buscados de Hollywood sino también un productor comprometido, según un informe difundido por Terra.
El actor debutó en una sitcom de corta vida llamada "E.R.". Y años más tarde fue lanzado a la fama por su rol en el drama -también sobre un hospital- "E.R.", que lo transformó después de años de pelear contra el sistema en lo más parecido a una estrella que puede formar la televisión. Aunque pasar de la TV al cine con éxito es algo rarísimo (basta considerar los ejemplos de Don Johnson o de Tom Selleck), Clooney pertenece al selecto grupo de actores de los 80 y de los 90 que dieron el salto con felicidad, aunque su paso no fue tan sencillo como en los casos de Pierce Brosnan o Bruce Willis. Hay cientos de filmes clase Z que lo cuentan entre sus protagonistas. Por ejemplo, fue uno de los actores de "El regreso de los tomates asesinos", de Don DeBello. Y algo más: el sentido del humor que muestra en ese filme nunca dejó de acompañarlo. ¿Un ejemplo? Es amigo de los creadores de "South Park", Trey Parker y Matt Stone, y dio en la serie la voz al perro gay de Eric Cartman, Sparky. Y en el largometraje de la tira, fue el Dr. Doctor.
Tiene 43 años y mide 1,80. Estuvo casado una vez y declaró, luego, que no volverá a casarse y que no quiere tener hijos. Dos de sus mejores amigas, Michelle Pfeiffer y Nicole Kidman, apostaron 10.000 dólares a que iba a ser esposo y padre antes de los 40. Pero perdieron la apuesta. "No estoy dispuesto a cambiar mi soltería ni siquiera para evitar que dos amigas bellas pierdan dinero", declaró.
Aunque tiene el porte de galán clásico (es uno de los dos hombres que, alguna vez, engalanó la portada de Vogue; el otro es Richard Gere), hace cualquier papel y tiene amigos entre los directores independientes, como Steven Soderbergh -lo dirigió en "La gran estafa" y en su continuación, además de la poco exitosa "Solaris"- y los hermanos Coen -para quienes rodó "El amor cuesta caro" y "¿Dónde estás hermano?"-.
Boicoteó al célebre programa de TV "Entertainment Tonight" por filmarlo sin permiso; no se calla a la hora de criticar duramente a George W. Bush; tiene su propia productora de cine y ha dirigido dos filmes, uno de ellos -"Good night, and good luck"- considerado el mejor de 2005 por el sindicato de críticos de los Estados Unidos. Y es firme candidato al Oscar, claro. El filme está basado en la historia real de un periodista que, en plena caza de brujas de los 50, enfrentó al demagógico y muy peligroso senador Douglas McCarthy (de donde viene el término maccarthismo). Y le ganó. Quizá por eso, el otro filme que lo tiene como protagonista, "Syriana" (escrito y dirigido por el guionista de "Traffic", Steven Gaghan) es una difícil pero cruda imagen de lo que sucede con la CIA, el petróleo y los países árabes. Clooney interpreta a un agente a punto de retirarse, que cae en una trampa. El rodaje fue duro y Clooney se lastimó la espalda, lo que lo llevó a ser intervenido quirúrgicamente. Pero ya está bien y puede ser la gran estrella en la entrega de los Oscar en 2006. "Todo sea por el espectáculo. Nací para estar en el cine", aclara. (Especial)
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