La clave es proteger el dinero de la inflación

La incertidumbre que se apoderó de la economía en los últimos días obliga a replantear los programas de inversión.

18 Diciembre 2005
Los profundos cambios ocurridos en la economía argentina desde la salida de Roberto Lavagna del Gobierno tendieron un manto de incertidumbre fundamentalmente en los inversores. Con una inflación instalada, que promete ser alta al menos hasta marzo, dónde colocar el dinero parece ser una incógnita por estos días. El reciente anuncio del presidente Néstor Kirchner de pagar el total de la deuda argentina con el FMI sumó dudas, porque no está clara la forma en que los mercados pueden reaccionar ante esta decisión.
Por el lado del sistema financiero, el Banco Nación pretende captar depósitos en dólares y para seducir a los inversores planea subir la tasa de interés de los plazos fijos en moneda extranjera a mediano plazo. Según explicó Ricardo Lospinnato, flamante titular del Banco Nación, la idea es subir la tasa para las colocaciones a un año o más. El rendimiento podría ubicarse por encima del 3%. Por estos días, el Nación paga el 0,5% anual para las colocaciones de corto plazo y el 2% a quien inmoviliza sus dólares por un plazo mínimo de un año. Lospinnato precisó que los dólares que se capten se utilizarán para fondear las nuevas líneas para compra de bienes de capital que permitan incrementar la inversión en los distintos sectores productivos, que a partir de enero ofrecerá el Nación.
El economista Federico Bunsow, encargado de Desarrollo de Nuevos Negocios de la consultora Puente, recomendó a ahorristas e inversores que busquen algunas formas de proteger el dinero de la inflación. Bunsow efectuó una reciente visita a Tucumán, donde participó del "I Encuentro de ejecutivos de bancos y sociedades de inversión", organizado en el marco del "Diplomado en Análisis Bursátil" que se dicta en la Unsta.
"Se puede acceder a diferentes instrumentos, como pueden ser fideicomisos que ajusten por CER o por alguna tasa de interés; cheques de pago diferido, o bonos que se pueden ajustar por CER", destacó.
Bunsow sostiene que también hay que evaluar si se quiere ahorrar en dólares o en pesos. "Si quiero ahorrar en dólares, hay instrumentos que dan 5 o 6% en esta moneda, como obligaciones negociables de muy corto plazo, o un bono del tesoro norteamericano triple A, que es lo más seguro que hay en el mundo, que hoy está rindiendo un 4,5%", recalcó. Dejó en claro, sin embargo, que comprar un bono de Estados Unidos implica una inversión de cierta relevancia. "Son montos mucho más importantes, porque no se puede ir con U$S 2.000 o U$S 3.000 a comprar un título de este tipo", aclaró.
Por otra parte, Bunsow se refirió al plazo fijo bancario. "Es un instrumento tradicional, fácil de entender, pero a través de esta alternativa hoy se está perdiendo poder adquisitivo, porque la tasa que paga es la mitad de la tasa de inflación. O sea, hoy no es negocio", afirmó. Evidenció que hay otras opciones conservadoras para reemplazar al plazo fijo, como cauciones.
"También está la inversión más tradicional en épocas de incertidumbre, como es la compra de inmuebles, que preserva el patrimonio de los ahorristas. De alguna forma los valores de las propiedades en términos de dólares se ha restablecido, y en muchos casos han sido superiores al período de crisis", añadió.
El experto -catedrático de la Universidad de El Salvador- opinó que el sector inmobiliario parece estar "recalentándose", en una especie de burbuja. "Muchas economías regionales han tenido importantes excedentes que volcaron ese dinero a la compra de inmuebles. Hay precios que desde el punto de vista económico son prácticamente irracionales. El valor de una propiedad tiene que estar en función de la tasa de rentabilidad que recibe si se pone en alquiler", concluyó Bunsow.

SUGERENCIAS PARA INVERTIR
El pequeño inversor puede invertir en certificados de valores, lo que le permite acceder a la inversión en acciones atomizando su riesgo. Se trata de un título representativo de diferentes especies de valores negociables que, a su vez, representa distintas especies seleccionadas de acuerdo con un índice o categorización. Ello le permite al inversor comprar o vender un portafolio completo a través de una sola unidad, combinando diversificación y sencillez en un sólo instrumento.
Un certificado valor que representa acciones se denomina Macc.
Para diseñar la cartera del Macc se seleccionaron las ocho primeras empresas integrantes del índice Merval al cierre de las operaciones al 30 de setiembre pasado. La incidencia de cada especie en la cartera se calculó considerando el 50% de su participación corregida en el Merval y el 50% de su valor de mercado ajustado por el porcentaje de capital flotante (free-float) de la cartera. Cada especie tiene un límite máximo de participación del 25%, redistribuyendo el excedente entre el resto de las empresas que conforman el Macc.
De esta forma, la cartera fija del Macc se integra por las siguientes empresas y cantidades teóricas de acciones: Tenaris (seis acciones); Petrobras (36 acciones); Grupo Financiero Galicia (62 acciones); Siderar (cuatro acciones); Acindar (17 acciones); Telecom (13 acciones); Francés (ocho acciones) y Bansud (11 acciones).
Con un valor base de $ 1.000, los inversores pueden concurrir a un agente o sociedad de Bolsa para adquirir la cantidad de certificados de valores que deseen. Los Macc se negocian en el mercado secundario como un valor negociable más. Cuentan con oferta pública autorizada por resolución 15.231 de fecha 7 de noviembre de 2005 de la Comisión Nacional de Valores.

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