16 Diciembre 2005 Seguir en 
Es uno de los empresarios más fuertes del país y de los más cercanos al presidente Néstor Kirchner. Pese a ser un trotamundos, no pierde su acento mendocino. Enrique Pescarmona, el titular del holding Industrias Metalúrgicas Pescarmona SA (Impsa), está seguro de que la economía productiva, que contribuyó al crecimiento del país, está en el interior, mientras que los sectores especulativos se concentran en la capital.
En su paso por esta ciudad, Pescarmona visitó ayer LA GACETA y dijo que, si el Gobierno sostiene el superávit fiscal y comercial, la economía argentina crecerá, en 2006, en torno al 8% anual. "Si queremos seguir en esa senda, los empresarios debemos invertir, y esta es la única manera de combatir la pobreza", afirma quien también es presidente de IDEA, en la entrevista concedida a nuestro diario.
-¿Cómo observa el rumbo de la economía nacional?
-Roberto Lavagna hizo un gran trabajo, pero no creo que su alejamiento del Ministerio de Economía cambie el rumbo. El Presidente la tiene clara, porque maneja los números. Es la primera vez, en los últimos 50 años, que la Argentina tiene superávit comercial y fiscal por cuatro años seguidos, pese a las presiones inflacionarias.
-¿La actitud agresiva de Kirchner con los empresarios no pone en riesgo la economía?
-El Presidente tiene su estilo de gobierno, pero la economía funciona bien. A mí, personalmente, no me incomoda la actitud presidencial. A otros tal vez sí. Pero estoy seguro de que Kirchner es un presidente que defiende a los empresarios argentinos. Con algunos se enoja, pero después se arregla. Ese estilo lo llevó a obtener resultados. Así, desaparecieron las expectativas inflacionarias y creo que eso se observará en la medición de este mes.
-¿Cuáles son las claves para invertir con el fin de que la economía siga creciendo?
-Para invertir hay que tener financiamiento de largo plazo, a cinco o a 10 años. En esto, la política del Banco Nación de destinar U$S 1.500 millones para inversión productiva puede ser una buena señal. Hoy, la economía está creciendo porque el empresario está invirtiendo con recursos propios, con la plata que guardó debajo del colchón. Pero no alcanzará para seguir creciendo al mismo ritmo.
-¿Cuáles son los argumentos para afirmar que la economía de 2006 crecerá al 8%?
-Tenemos un tipo de cambio competitivo; los mercados internacionales son favorables para los commodities y porque algunos productos, como la carne, pueden tener más mercados, por efecto de la crisis aviar y de la aftosa en Brasil. Pero la mayor clave estará en que el Gobierno asegure el superávit fiscal.
"Creo que, en general, existe responsabilidad social entre los empresarios. De hecho, están respondiendo con políticas para tomar más empleados, porque hay confianza en el país".
"Lo que joroba a la Argentina son los subsidios agrícolas de las potencias mundiales. La industria azucarera tucumana siente sus efectos desde hace décadas. La Comunidad Económica Europea subsidia con el 100% la producción de azúcar con la remolacha azucarera, pero creo que las reglas de juego están cambiando y que a Tucumán le vendrá bien una baja de esos subsidios".
"Por naturaleza, los argentinos somos carnívoros. Creo que tendríamos que aprender a sustituir productos para que esa conducta impacte en los precios".
"Con las presiones inflacionarias, los empresarios pueden ponerse nerviosos, pero no enloquecerse. Hay que hacer algo para pararla y en esto creo que la inversión puede ayudar".
"Si queremos una Argentina en serio, tenemos que tener entre siete u ocho años de crecimiento continuo. Los empresarios somos hacedores y queremos un país con crecimiento económico".
Enrique Pescarmona nació en Mendoza, en 1941.
Ingeniero electromecánico, egresado de la Universidad de San Juan, tiene un Master en Economía y en Administración de Empresas de la Universidad de Navarra (España).
Es presidente de Industrias Metalúrgicas Pescarmona SA (Impsa), una de las mayores proveedoras del mundo de soluciones integrales para proyectos de generación de energía eólica e hidroeléctrica.
También preside el Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA).
En su paso por esta ciudad, Pescarmona visitó ayer LA GACETA y dijo que, si el Gobierno sostiene el superávit fiscal y comercial, la economía argentina crecerá, en 2006, en torno al 8% anual. "Si queremos seguir en esa senda, los empresarios debemos invertir, y esta es la única manera de combatir la pobreza", afirma quien también es presidente de IDEA, en la entrevista concedida a nuestro diario.
-¿Cómo observa el rumbo de la economía nacional?
-Roberto Lavagna hizo un gran trabajo, pero no creo que su alejamiento del Ministerio de Economía cambie el rumbo. El Presidente la tiene clara, porque maneja los números. Es la primera vez, en los últimos 50 años, que la Argentina tiene superávit comercial y fiscal por cuatro años seguidos, pese a las presiones inflacionarias.
-¿La actitud agresiva de Kirchner con los empresarios no pone en riesgo la economía?
-El Presidente tiene su estilo de gobierno, pero la economía funciona bien. A mí, personalmente, no me incomoda la actitud presidencial. A otros tal vez sí. Pero estoy seguro de que Kirchner es un presidente que defiende a los empresarios argentinos. Con algunos se enoja, pero después se arregla. Ese estilo lo llevó a obtener resultados. Así, desaparecieron las expectativas inflacionarias y creo que eso se observará en la medición de este mes.
-¿Cuáles son las claves para invertir con el fin de que la economía siga creciendo?
-Para invertir hay que tener financiamiento de largo plazo, a cinco o a 10 años. En esto, la política del Banco Nación de destinar U$S 1.500 millones para inversión productiva puede ser una buena señal. Hoy, la economía está creciendo porque el empresario está invirtiendo con recursos propios, con la plata que guardó debajo del colchón. Pero no alcanzará para seguir creciendo al mismo ritmo.
-¿Cuáles son los argumentos para afirmar que la economía de 2006 crecerá al 8%?
-Tenemos un tipo de cambio competitivo; los mercados internacionales son favorables para los commodities y porque algunos productos, como la carne, pueden tener más mercados, por efecto de la crisis aviar y de la aftosa en Brasil. Pero la mayor clave estará en que el Gobierno asegure el superávit fiscal.
CON ACENTO MENDOCINO
"Creo que, en general, existe responsabilidad social entre los empresarios. De hecho, están respondiendo con políticas para tomar más empleados, porque hay confianza en el país".
"Lo que joroba a la Argentina son los subsidios agrícolas de las potencias mundiales. La industria azucarera tucumana siente sus efectos desde hace décadas. La Comunidad Económica Europea subsidia con el 100% la producción de azúcar con la remolacha azucarera, pero creo que las reglas de juego están cambiando y que a Tucumán le vendrá bien una baja de esos subsidios".
"Por naturaleza, los argentinos somos carnívoros. Creo que tendríamos que aprender a sustituir productos para que esa conducta impacte en los precios".
"Con las presiones inflacionarias, los empresarios pueden ponerse nerviosos, pero no enloquecerse. Hay que hacer algo para pararla y en esto creo que la inversión puede ayudar".
"Si queremos una Argentina en serio, tenemos que tener entre siete u ocho años de crecimiento continuo. Los empresarios somos hacedores y queremos un país con crecimiento económico".
PERFIL
Enrique Pescarmona nació en Mendoza, en 1941.
Ingeniero electromecánico, egresado de la Universidad de San Juan, tiene un Master en Economía y en Administración de Empresas de la Universidad de Navarra (España).
Es presidente de Industrias Metalúrgicas Pescarmona SA (Impsa), una de las mayores proveedoras del mundo de soluciones integrales para proyectos de generación de energía eólica e hidroeléctrica.
También preside el Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA).
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