Un tipo de caña contribuyó a vencer la sequía

Buscan alternativas. Entre un 60% y un 70% del cañaveral tucumano usa la especie LCP85-384, que avanza a un ritmo de hasta el 15% anual.

14 Diciembre 2005
Llegó tímidamente en la década del 90 desde Louisiana, Estados Unidos, y hoy es la variedad estrella del cañaveral tucumano. A tal punto que fue una de las artífices de los resultados de las últimas zafras de nuestra provincia. La especie de caña de azúcar LCP85-384 se expande en los campos de Tucumán a un ritmo de entre el 12% y el 15% anual.
“No hemos realizado un muestreo, pero calculamos que la LCP85-384 ocupa ya entre un 60% y un 70% del cañaveral tucumano, porcentaje muy elevado para una sola variedad”, comentó a LA GACETA el jefe de la sección Caña de Azúcar de la Estación Experimental, Jorge Scandaliaris. Según explicó el experto, esta especie presenta una excelente curva de maduración, que le permite seguir creciendo con el contenido sacarino durante todo el período de la zafra, si no hay efectos negativos como las heladas. “Es muy interesante, porque ayuda a obtener altos niveles de recuperación de sacarosa y un bajo porcentaje de fibras, lo que no ayuda al autoabastecimiento de energía en los ingenios”, remarcó.
Sostuvo que la LCP85-384 creció muchísimo en los últimos años en Tucumán por los buenos resultados que brinda al productor. “Este año hubo una sequía; sin embargo, se logró una elevada producción de azúcar”, destacó. En Tucumán, los ingenios alcanzaron un récord de 1,268 millón de toneladas de azúcar. “Este año, hubo casos específicos de 15% de rindes, valor que es muy bueno para la industria azucarera de todo el mundo”, aclaró Scandaliaris. El experto hizo hincapié en que la variedad sería útil incluso si se reinstaurara un programa del tipo alconafta, si el Congreso nacional aprueba el proyecto de Ley de Biocombustibles, que cuenta con media sanción del Senado. “Con esta variedad, un plan alconafta andaría muy bien, porque tiene una alta capacidad productiva, no sólo para abastecer de azúcar, sino también de alcohol”, subrayó.
Scandaliaris dejó en claro, sin embargo, que lo ideal es contar con un espectro de diversas variedades en una zona cañera. “Una sola variedad pone en riesgo al cultivo en general, porque puede ser afectada por alguna enfermedad. Por eso, desde la Experimental estamos trabajando en la búsqueda de alternativas”, concluyó.



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