Atentado frente a un hospital iraquí

Treinta muertos, entre ellos niños. Sangriento ataque suicida en un mercado al aire libre. Un kamikaze estacionó su coche bomba frente al nosocomio. Lo hizo estallar al paso de un convoy militar, pero sólo causó una masacre de civiles.

ACTO INHUMANO. Una de las pequeñas víctimas mortales del atentado ocurrido frente a un nosocomio.
ACTO INHUMANO. Una de las pequeñas víctimas mortales del atentado ocurrido frente a un nosocomio.
25 Noviembre 2005
BAGDAD.- A tres semanas de las elecciones legislativas, la red Al Qaeda en Irak perpetró dos atentados suicidas con coches bomba que dejaron al menos 50 muertos y decenas de heridos. El más pavoroso de estos episodios se produjo frente a un hospital, al sur de Bagdad, y dejó al menos 30 muertos y una veintena de heridos. El kamikaze hizo estallar el coche bomba al paso de un convoy militar estadounidense, pero las víctimas de la masacre fueron civiles que se encontraban en el nosocomio. "Yo salía del hospital con mi hijo de un año y medio en los brazos. La explosión me tiró al suelo y, cuando me levanté, no tenía a mi pequeño; lo encontré entre los muertos", contó una mujer de 30 años que, además, resultó herida en el rostro y en los brazos. Un hombre que pasaba por el lugar también perdió a su hijo de corta edad. "Lo abracé cuando estalló la bomba, y cuando volví a mirarlo estaba muerto, ensangrentado", relató conmovido.
Dentro del hospital cayeron paredes y reventaron las ventanas de vidrio. Los médicos y el personal de enfermería intentaban a duras penas retirar en camillas a los enfermos, en medio del caos y la desesperación. El ataque, supuestamente dirigido a las tropas estadounidenses, dejó sólo soldados con heridas leves. Poco después de este hecho, otro coche bomba estalló en un mercado al aire libre en Hilla y dejó 14 muertos y 23 heridos.
Por otra parte, una niña murió y tres soldados polacos resultaron heridos levemente al estallar un artefacto explosivo cuando la niña se lo entregaba a la patrulla. El desgraciado episodio ocurrió cerca de una base militar en Diwaniya, en el centro de Irak. Al parecer, la niña encontró el artefacto mientras jugaba en el lugar con otros chicos. Lo alzó y cuando trató de entregárselo a los soldados se le cayó por accidente.
Mientras, la versión de que el presidente de EE.UU., George W. Bush, planeaba bombardear el canal qatarí al Jazira, provocó un revuelo en el mundo árabe. El jefe de la oficina en Beirut de la cadena noticiosa demandó una investigación sobre el tema y sobre otros ataques contra emisoras del canal en Kabul (Afganistán) y en Bagdad, donde un periodista murió en 2003 durante un ataque estadounidense con misiles. El Pentágono justificó el bombardeo en la presunción de que en el edificio había una base terrorista. (Reuter-Télam-SNI)

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