Una jugada de alto riesgo

Análisis. Por Jeff Abramowitz.

22 Noviembre 2005
Tel Aviv.- Haciendo gala de su fama de intrépido, alcanzada durante su vida militar, Ariel Sharon hizo su jugada más arriesgada al formar un nuevo partido político de centro. La decisión es drástica, aunque no  inesperada, ya que hace un mes se especulaba sobre ello. Sharon dinamitó el Likud -que él mismo ayudó a crear en 1973, después de que se retiró del Ejército- porque estaba claro que el ala dura del partido había decidido minar su liderazgo. Israel se halla bajo una fiebre preelectoralista desde que el líder sindical, Amir Peretz, retiró al partido Laborista de la coalición de gobierno tras ganar las elecciones internas.

Casi un “big bang”
Quizás este no sea todavía el “big bang” que los analistas vienen augurando desde hace años. Pero es un cambio profundo. Un partido de centro llenará el vacío político creado en la sociedad israelí. Tres bloques: el Likud (derecha); el partido Laborista (izquierda), y Sharon, estarán en la liza para las próximas elecciones. Al menos en teoría, cualquiera de ellos podría convertirse en la principal formación política y con posibilidades de formar nuevo gobierno.
Al abandonar el Likud, Sharon hace una apuesta arriesgada, al creer que es más popular que el propio partido que ha liderado desde 1999, algo que parecen avalar las últimas encuestas, aunque en Israel este tipo de sondeos no suelen ser muy fiables. (DPA)