El Vaticano condenó los ataques israelíes y las acciones extremistas

Asedio permanente. El papa Juan Pablo II reprochó las acciones militares en territorios autónomos. También pidió que se respeten las resoluciones de la ONU. Preocupación por Belén.

LA OCUPACION. Soldados israelíes avanzan por una calle céntrica de la ciudad cisjordana de Belén.
LA OCUPACION. Soldados israelíes avanzan por una calle céntrica de la ciudad cisjordana de Belén.
04 Abril 2002
JERUSALEN.- El Vaticano convocó a los embajadores de Estados Unidos e Israel ante la Santa Sede para evaluar la situación en Belén. El representante de la Liga Arabe ante la Santa Sede fue igualmente convocado. Ayer, el Vaticano criticó enérgicamente a Israel por imponer condiciones injustas y humillaciones a los palestinos. Durante las reuniones con los diplomáticos, las autoridades eclesiásticas resumieron en tres puntos su posición sobre la crisis en la región: condena inequívoca del terrorismo, de las injusticias y de las humillaciones impuestas al pueblo palestino; respeto de las resoluciones de Naciones Unidas y protección de los Lugares Santos pertenecientes a las tres religiones monoteístas.

Sin respuesta
En Belén, decenas de milicianos que se refugiaban en templos se entregaron al Ejército, pero unos 200 palestinos permanecen en el interior de la Basílica de la Natividad. El asedio israelí continúa en torno de la Basílica, en cuyas puertas murió un palestino, y otras 11 personas, entre ellas mujeres y niños, fueron heridas.
Mientras los tanques israelíes tratan de hacerlos salir, el Vaticano llamó a un alto el fuego en torno del templo para evitar una matanza y la destrucción del lugar donde nació Jesús. Adentro se encuentran también frailes franciscanos y monjas, sacerdotes greco-ortodoxos y armenios. Pero el representante de la Iglesia Católica en Tierra Santa, obispo Michel Sabah, no obtiene respuesta de las autoridades israelíes.


La resistencia
Por otra parte, anoche más de un centenar de tanques israelíes penetraron en la ciudad de Naplusa (Cisjordania) procedentes del oeste y del este y comenzaron a invadir diferentes barrios y campos de refugiados de la localidad. Los tanques, que desde hace dos días cercaban Naplusa, la última gran ciudad de Cisjordania bajo control palestino, entraron por varios puestos fronterizos mientras helicópteros sobrevolaban la zona.
Se oían disparos de cañón y ráfagas de ametralladora y de fusiles desde varias direcciones. En el campo de refugiados de Balata, al sureste de la ciudad, palestinos armados se enfrentaron a los tanques israelíes. El campo ya fue escenario de una violenta ocupación a principios de marzo, que se saldó con la muerte de cinco palestinos.
Una columna de tanques se dirigió por las montañas hacia el campo de refugiados de Askar, donde, según fuentes locales, la resistencia será importante. Hace varios días que los grupos de resistencia palestinos venían preparándose para la invasión. Almacenaron comida y colocaron explosivos en lugares estratégicos, sobre todo en el centro histórico de la ciudad, un laberinto de callejuelas estrechas donde los tanques no podrán entrar.
Según ellos, están listos para afrontar una batalla larga y sangrienta. "La resistencia en Naplusa será mayor que en otras ciudades porque hay un gran número de militantes y estamos unidos", declaró un vocero del movimiento radical Hamas. Esta región cisjordana es considerada la cuna de la organización. "El Ejército israelí es uno de los mejores del mundo. Nosotros sólo tenemos armas ligeras y algunos explosivos, pero nos sobra experiencia a la hora de enfrentar a los tanques israelíes. Nuestro destino es resistir", declaró. (Reuter/AFP/TELAM-SNI/DPA)

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