17 Noviembre 2005 Seguir en 
Washington.- El Pentágono admitió que usó fósforo blanco -una sustancia altamente inflamable y letal- en una operación de contrainsurgencia en la ciudad iraquí de Fallujah, en 2004, pero negó que las armas hayan sido usadas contra civiles. El informe trató de contrarrestar el impacto causado la semana pasada por un documental periodístico italiano sobre Irak, en el que soldados estadounidenses que participaron en los combates en Fallujah dijeron haber visto cadáveres de hombres, mujeres y niños con signos de haber quedado expuestos a esta arma poderosa y letal.
Un vocero del Pentágono, el coronel Barry Venable, afirmó que el fuego y el humo producidos por el fósforo blanco se utilizaban para sacar de sus escondites a los combatientes enemigos. Pero negó categóricamente que las armas hayan sido usadas contra hombres, mujeres y niños.
El fósforo blanco se inflama con facilidad en el aire y sus llamas son difíciles de extinguir. Las víctimas de esta poderosa arma mueren quemadas hasta los huesos, pero sus ropas permanecen intactas.
El fósforo blanco es parte del inventario de armas convencionales de Estados Unidos, y por lo tanto no es considerada un arma química por el Pentágono. Washington se negó a ratificar una convención internacional que prohíbe el empleo de fósforo blanco en contra de civiles. No obstante, la magnitud que ha alcanzado la polémica ha golpeado la imagen del presidente de EE.UU., George W. Bush, cada vez más criticado por la invasión a Irak. A causa de los más de 2.000 soldados muertos desde que se inició la invasión y de los escándalos que rodean esta campaña militar la popularidad de Bush está cayendo a pique entre los estadounidenses, y prácticamente no hay país que visite que no lo reciba con manifestaciones callejeras de repulsa por su presencia. Sucedió recientemente en Argentina, y esta semana, en Corea del Sur y en Japón. (DPA)
Un vocero del Pentágono, el coronel Barry Venable, afirmó que el fuego y el humo producidos por el fósforo blanco se utilizaban para sacar de sus escondites a los combatientes enemigos. Pero negó categóricamente que las armas hayan sido usadas contra hombres, mujeres y niños.
El fósforo blanco se inflama con facilidad en el aire y sus llamas son difíciles de extinguir. Las víctimas de esta poderosa arma mueren quemadas hasta los huesos, pero sus ropas permanecen intactas.
El fósforo blanco es parte del inventario de armas convencionales de Estados Unidos, y por lo tanto no es considerada un arma química por el Pentágono. Washington se negó a ratificar una convención internacional que prohíbe el empleo de fósforo blanco en contra de civiles. No obstante, la magnitud que ha alcanzado la polémica ha golpeado la imagen del presidente de EE.UU., George W. Bush, cada vez más criticado por la invasión a Irak. A causa de los más de 2.000 soldados muertos desde que se inició la invasión y de los escándalos que rodean esta campaña militar la popularidad de Bush está cayendo a pique entre los estadounidenses, y prácticamente no hay país que visite que no lo reciba con manifestaciones callejeras de repulsa por su presencia. Sucedió recientemente en Argentina, y esta semana, en Corea del Sur y en Japón. (DPA)







