15 Noviembre 2005 Seguir en 
LOMOS DE BURRO
Quiero llegar no sólo a los oídos del intendente de Yerba Buena, sino también a su corazón como vecino de Yerba Buena. Si lo que se persigue con los lomos de burro y con los retardadores de velocidad (que destrozan el tren delantero de los autos) es brindar seguridad a los peatones, lo que pido es que se construyan lomos de burro acordes con los autos que circulan. Por ejemplo, en todo el trayecto de la recién asfaltada Fermín Cariola se hicieron lomos de burro en donde hay autos -como el mío- que no pueden pasar, ya que rozan con ellos. Hay otros medios para hacer que los vehículos disminuyan la velocidad. Los semáforos, por ejemplo. Intendente: si va a asfaltar las calles y después colocar lomos de burro, déjelas que sigan siendo de ripio, por favor.
Daniel Asaf
danielasaf@tutopia.com
SISMOS
La población, en general, y los profesionales, en particular, suelen minimizar las posibilidades de la ocurrencia de sismos en nuestro medio, a pesar de que este año los temblores ocurrieron con frecuencia en Tucumán. Los hay también imperceptibles al hombre y ocurren casi a diario. Vale la pena destacar que en general el sismo no mata a nadie. Es la obra del hombre la que ocasiona muertos y heridos cuando se derrumba. En definitiva, la seguridad sísmica es un hecho cultural. Asumirla, obrando en consecuencia, permitiría salvar muchas vidas y evitar el colapso de la estructura productiva, si nos toca sufrir un terremoto destructivo en áreas pobladas. Diseñar, construir, controlar bien y conocer las potencialidades y los límites de los materiales y sistemas con los que se trabaja, puede significar la vida o la muerte. Los grandes desastres que afectaron al mundo los últimos meses (Catamarca, con grandes daños en 2004; sudeste asiático, con 283.000 víctimas mortales, en diciembre; y Cachemira, con 79.000 muertos, en octubre pasado, por ejemplo) hubieran podido ser minimizados con un adecuado manejo de la realidad. Es una tremenda responsabilidad de los profesionales de la construcción y de los gobiernos.
Horacio Saleme
Los Ceibos 949
Yerba Buena (Tucumán)
MAQUINAS TRAGAMONEDAS
Leo en los laterales de los colectivos de nuestra ciudad la leyenda: "juego, tabaquismo, alcohol, droga, son perjudiciales para la salud", según la ordenanza municipal N° 3601. Eso es tan cierto como la dicotomía, la dualidad, el doble mensaje de un Gobierno que brega, a toda costa, por la instalación de las máquinas tragamonedas, resistida a todas voces por la sociedad, que lo eligió para administrar y proteger sus bienes e intereses. No se olviden los gobernantes de que el tabaquismo, el alcohol y la droga vienen de la mano del juego; y quienes pagamos sus suculentos sueldos, exigimos cumplir la tarea encomendada.
Argentino Salvador Pérez
argentinosalvadorperez@hotmail.com
LA CUMBRE
Si la reciente Cumbre de las Américas será un fracaso o un logro, el tiempo lo dirá. Pero eso sí -con vergüenza lo digo-, dio el más pobre de los espectáculos a nivel internacional cuando grupos de vándalos provocaron el caos y la destrucción, reflejando con crudeza la inseguridad jurídica y social que se vive en la Argentina. Con esa imagen, publicada en todo el mundo, no creo que logremos atraer la inversión en bienes de capital y tecnología que nos permita darle valor agregado a nuestra materia prima, en vez de exportarla, generando nuevos puestos de trabajo, y no dádivas y planes sociales que humillan a una persona. Alguien dijo: "imbéciles de aquellos que no aprenden de la historia y vuelven a cometer los mismos errores". Estamos en épocas de bonanza fiscal y democrática. El futuro de la República depende de cómo sea administrada esa bonanza.
Jorge Farina
Celedonio Gutiérrez 747
S. M. de Tucumán
BARRIO JUDICIAL
Los vecinos de la calle Américo Vespucio, entre 9 de Julio y Jujuy -en el Barrio Judicial-, convivimos, desde hace 40 años, con un canal de desagüe a cielo abierto que pasa por frente de nuestras casas. A ello hay que agregarle la desaprensión de gente ajena a nuestro barrio que en horas de la noche arroja desde basura hasta animales muertos, lo que produce malos olores y potenciales focos de enfermedad. A todos los gobiernos municipales que se sucedieron en ese lapso les solicitamos el entubamiento de esta acequia, sin tener respuesta alguna. Grata fue nuestra sorpresa al ver unos días antes de las elecciones pasadas que personal de la Municipalidad anunciaba en un cartel el inicio de las obras en el canal, a cargo de una empresa, con el auspicio del Gobierno provincial. Pobres de nosotros creer de buena fe que los políticose pensaban en el bienestar de los vecinos y no en cuántos votos podrían sacar publicitando una obra tan deseada por la gente. Los únicos perjudicados por esta falta de respeto somos los vecinos. Es por eso que exigimos el inicio de las obras de entubamiento prometidas.
Hugo A. Gálvez
Américo Vespucio 675
S. M. de Tucumán
EL TREN
Llegó el tren de Buenos Aires a Tucumán con algunos mensajes muy importantes. El primero nos dice que la administración privada de los bienes del Estado es totalmente deficiente. Esto lo muestra, por ejemplo: un tren de 10 vagones con dos locomotoras, una con capacidad de remolque de 60 vagones de carga y otra capaz de remolcar 40 vagones (un derroche total de potencia). Como agravante, emplearon un permitido de 26 horas para recorrer 1.300 kilómetros a una velocidad promedio de 50 Km/hs. Esto nos dice que hemos retrocedido 138 años, ya que en 1867 La Porteña desarrollaba esa velocidad. Estamos subsidiando un servicio de malísima calidad. El segundo mensaje nos habla de lo eficientes que son los empleados de los Ferrocarriles Argentinos, ya que cuando la empresa era estatal, un tren de mayor categoría, que contaba en su formación con coches dormitorios, pullman, comedor, salón, cine y hasta un vagón para el transporte de automóviles, efectuaba el mismo recorrido en 15 horas, a una velocidad promedio de 90 km/hs. El tercer mensaje, tal vez el más importante, es para el presidente Néstor Kirchner. El tren que corrió bajo la administración privada es una prueba concreta de que estamos recorriendo un camino equivocado; los ferrocarriles deben ser estatales para tener un excelente servicio.
Héctor Francisco Márquez
Av. Belgrano 4.500
(Block 2-Dpto. 72 P.B.)
S. M. de Tucumán
Quiero llegar no sólo a los oídos del intendente de Yerba Buena, sino también a su corazón como vecino de Yerba Buena. Si lo que se persigue con los lomos de burro y con los retardadores de velocidad (que destrozan el tren delantero de los autos) es brindar seguridad a los peatones, lo que pido es que se construyan lomos de burro acordes con los autos que circulan. Por ejemplo, en todo el trayecto de la recién asfaltada Fermín Cariola se hicieron lomos de burro en donde hay autos -como el mío- que no pueden pasar, ya que rozan con ellos. Hay otros medios para hacer que los vehículos disminuyan la velocidad. Los semáforos, por ejemplo. Intendente: si va a asfaltar las calles y después colocar lomos de burro, déjelas que sigan siendo de ripio, por favor.
Daniel Asaf
danielasaf@tutopia.com
SISMOS
La población, en general, y los profesionales, en particular, suelen minimizar las posibilidades de la ocurrencia de sismos en nuestro medio, a pesar de que este año los temblores ocurrieron con frecuencia en Tucumán. Los hay también imperceptibles al hombre y ocurren casi a diario. Vale la pena destacar que en general el sismo no mata a nadie. Es la obra del hombre la que ocasiona muertos y heridos cuando se derrumba. En definitiva, la seguridad sísmica es un hecho cultural. Asumirla, obrando en consecuencia, permitiría salvar muchas vidas y evitar el colapso de la estructura productiva, si nos toca sufrir un terremoto destructivo en áreas pobladas. Diseñar, construir, controlar bien y conocer las potencialidades y los límites de los materiales y sistemas con los que se trabaja, puede significar la vida o la muerte. Los grandes desastres que afectaron al mundo los últimos meses (Catamarca, con grandes daños en 2004; sudeste asiático, con 283.000 víctimas mortales, en diciembre; y Cachemira, con 79.000 muertos, en octubre pasado, por ejemplo) hubieran podido ser minimizados con un adecuado manejo de la realidad. Es una tremenda responsabilidad de los profesionales de la construcción y de los gobiernos.
Horacio Saleme
Los Ceibos 949
Yerba Buena (Tucumán)
MAQUINAS TRAGAMONEDAS
Leo en los laterales de los colectivos de nuestra ciudad la leyenda: "juego, tabaquismo, alcohol, droga, son perjudiciales para la salud", según la ordenanza municipal N° 3601. Eso es tan cierto como la dicotomía, la dualidad, el doble mensaje de un Gobierno que brega, a toda costa, por la instalación de las máquinas tragamonedas, resistida a todas voces por la sociedad, que lo eligió para administrar y proteger sus bienes e intereses. No se olviden los gobernantes de que el tabaquismo, el alcohol y la droga vienen de la mano del juego; y quienes pagamos sus suculentos sueldos, exigimos cumplir la tarea encomendada.
Argentino Salvador Pérez
argentinosalvadorperez@hotmail.com
LA CUMBRE
Si la reciente Cumbre de las Américas será un fracaso o un logro, el tiempo lo dirá. Pero eso sí -con vergüenza lo digo-, dio el más pobre de los espectáculos a nivel internacional cuando grupos de vándalos provocaron el caos y la destrucción, reflejando con crudeza la inseguridad jurídica y social que se vive en la Argentina. Con esa imagen, publicada en todo el mundo, no creo que logremos atraer la inversión en bienes de capital y tecnología que nos permita darle valor agregado a nuestra materia prima, en vez de exportarla, generando nuevos puestos de trabajo, y no dádivas y planes sociales que humillan a una persona. Alguien dijo: "imbéciles de aquellos que no aprenden de la historia y vuelven a cometer los mismos errores". Estamos en épocas de bonanza fiscal y democrática. El futuro de la República depende de cómo sea administrada esa bonanza.
Jorge Farina
Celedonio Gutiérrez 747
S. M. de Tucumán
BARRIO JUDICIAL
Los vecinos de la calle Américo Vespucio, entre 9 de Julio y Jujuy -en el Barrio Judicial-, convivimos, desde hace 40 años, con un canal de desagüe a cielo abierto que pasa por frente de nuestras casas. A ello hay que agregarle la desaprensión de gente ajena a nuestro barrio que en horas de la noche arroja desde basura hasta animales muertos, lo que produce malos olores y potenciales focos de enfermedad. A todos los gobiernos municipales que se sucedieron en ese lapso les solicitamos el entubamiento de esta acequia, sin tener respuesta alguna. Grata fue nuestra sorpresa al ver unos días antes de las elecciones pasadas que personal de la Municipalidad anunciaba en un cartel el inicio de las obras en el canal, a cargo de una empresa, con el auspicio del Gobierno provincial. Pobres de nosotros creer de buena fe que los políticose pensaban en el bienestar de los vecinos y no en cuántos votos podrían sacar publicitando una obra tan deseada por la gente. Los únicos perjudicados por esta falta de respeto somos los vecinos. Es por eso que exigimos el inicio de las obras de entubamiento prometidas.
Hugo A. Gálvez
Américo Vespucio 675
S. M. de Tucumán
EL TREN
Llegó el tren de Buenos Aires a Tucumán con algunos mensajes muy importantes. El primero nos dice que la administración privada de los bienes del Estado es totalmente deficiente. Esto lo muestra, por ejemplo: un tren de 10 vagones con dos locomotoras, una con capacidad de remolque de 60 vagones de carga y otra capaz de remolcar 40 vagones (un derroche total de potencia). Como agravante, emplearon un permitido de 26 horas para recorrer 1.300 kilómetros a una velocidad promedio de 50 Km/hs. Esto nos dice que hemos retrocedido 138 años, ya que en 1867 La Porteña desarrollaba esa velocidad. Estamos subsidiando un servicio de malísima calidad. El segundo mensaje nos habla de lo eficientes que son los empleados de los Ferrocarriles Argentinos, ya que cuando la empresa era estatal, un tren de mayor categoría, que contaba en su formación con coches dormitorios, pullman, comedor, salón, cine y hasta un vagón para el transporte de automóviles, efectuaba el mismo recorrido en 15 horas, a una velocidad promedio de 90 km/hs. El tercer mensaje, tal vez el más importante, es para el presidente Néstor Kirchner. El tren que corrió bajo la administración privada es una prueba concreta de que estamos recorriendo un camino equivocado; los ferrocarriles deben ser estatales para tener un excelente servicio.
Héctor Francisco Márquez
Av. Belgrano 4.500
(Block 2-Dpto. 72 P.B.)
S. M. de Tucumán







