14 Noviembre 2005 Seguir en 
Entre las muchas normas cuyo incumplimiento se registra a cada rato en la vida diaria, está la relativa a la obligatoriedad del casco en los conductores de motocicletas. Está a la vista de cualquiera el hecho de que el uso de ese elemento protector resulta, en Tucumán, más bien la excepción que la regla.
Los motociclistas generalmente llevan consigo el casco, pero no colocado en su cabeza, como corresponde, sino colgado del manubrio. Como es obvio, ello convierte en nula la protección que es razón de ser de la norma. Protección más que necesaria, cuando se tiene en cuenta -de acuerdo con una amplia experiencia- que un gran porcentaje de los accidentes de motociclistas trae consecuencias mortales, precisamente por los golpes en la cabeza, que el casco vendría a amortiguar en una considerable proporción.La autoridad municipal puede y debe terminar con la indiferencia que los conductores de dichos vehículos muestran, acerca de la exigencia que nos ocupa. Urge crear una conciencia del uso del casco. Ello se logrará solamente cuando el infractor sea sancionado con todo rigor.
Los motociclistas generalmente llevan consigo el casco, pero no colocado en su cabeza, como corresponde, sino colgado del manubrio. Como es obvio, ello convierte en nula la protección que es razón de ser de la norma. Protección más que necesaria, cuando se tiene en cuenta -de acuerdo con una amplia experiencia- que un gran porcentaje de los accidentes de motociclistas trae consecuencias mortales, precisamente por los golpes en la cabeza, que el casco vendría a amortiguar en una considerable proporción.La autoridad municipal puede y debe terminar con la indiferencia que los conductores de dichos vehículos muestran, acerca de la exigencia que nos ocupa. Urge crear una conciencia del uso del casco. Ello se logrará solamente cuando el infractor sea sancionado con todo rigor.







