Escándalo en la Casa Blanca

Lewis Libby, jefe de gabinete del vicepresidente Cheney, presentó su renuncia. Podría enfrentar hasta 30 años de prisión.

28 Octubre 2005
WASHINGTON.- El gran jurado que investiga la filtración de la identidad de una agente encubierta de la CIA acusó hoy a Lewis Libby, jefe de gabinete del vice presidente Dick Cheney, de obstrucción de la justicia, perjurio y falso testimonio, tras dos años de investigación.

Libby, quien podría enfrentar una sentencia de hasta 30 años de prisión, presentó su carta de renuncia minutos después de su acusación en una corte federal de Washington.

Karl Rove, principal asesor político del presidente George W. Bush, no fue acusado junto a Libby, pero el fiscal especial Patrick Fitzgerald aclaró que permanecerá bajo investigación y con peligro de enfrentar cargos legales, según abogados.

La acusación de Libby golpea a una Casa Blanca que ya se encuentra a la defensiva por las críticas que despertó su respuesta al huracán Katrina, la oposición a la guerra en Irak y la retirada de la nominación de Harriet Miers para la Corte Suprema de Justicia.

El dólar estadounidense respondió el viernes a la noticia registrando una subida a sus niveles máximos de la sesión frente al euro, que cayó a 1,2049 dólares, lo que sugiere el alivio de los mercados frente al hecho de que la acusación estuviera limitada a Libby.

Como principal asesor de Cheney, Libby fue una figura clave detrás de bambalinas en la construcción del caso para la invasión de Irak y fue acusado de cinco cargos penales por mentir sobre cómo y cuándo conoció y reveló a periodistas información clasificada sobre la agente encubierta de la CIA Valerie Plame.

La identidad de Plame se filtró a los medios después de que su marido, el diplomático Joseph Wilson, acusó a la administración Bush de tergiversar la información de inteligencia previa a la guerra de Irak para justificar sus acciones militares.

Según Wilson, la filtración se planificó deliberadamente para cuestionar su credibilidad. Libby no fue acusado de revelar ilegalmente el nombre de un agente de la CIA.

Si es condenado, Libby, de 55 años, enfrentará una sentencia máxima de 30 años de prisión y una multa de 1,25 millones de dólares, dijeron fiscales.

Los cargos contra Libby incluyen mentirle a los agentes del FBI que lo entrevistaron el 14 de octubre y el 26 de noviembre del 2003, cometer perjurio en su testimonio bajo juramento frente al gran jurado el 5 de marzo del 2004 y obstruir la justicia el 24 de marzo del 2004 al dificultar la investigación del gran jurado.(REUTERS).

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