28 Octubre 2005 Seguir en 
BRASILIA.- Por 13 votos a 1, el Consejo de Etica de la Cámara Baja aprobó el desafuero del diputado José Dirceu, hasta hace cinco meses el político más poderoso de Brasil, ahora involucrado en un escándalo de corrupción. El Consejo lo acusa de violar el código de honra de los parlamentarios, por ser considerado presunto jefe de una red de corrupción que operaba en el Congreso. De no mediar ningún recurso en contra, el plenario de la Cámara Baja decidirá en dos semanas, en votación secreta, la suerte del ex guerrillero que durante una década dirigió con mano de hierro el oficialista Partido de los Trabajadores (PT), del que fue uno de los fundadores.
Rara coincidencia
La decisión del Consejo de Etica se produjo ayer, justo tres años después de que Luiz Inácio Lula da Silva resultó electo presidente, el mismo día de su cumpleaños. Dirceu, que fue el jefe de campaña, pasó a ocupar la jefatura del Gabinete Civil de la Presidencia, donde se mueven los hilos políticos de la nación.
Dirceu se vio obligado a dejar el Planalto en junio, cuando surgieron las primeras evidencias de un esquema de sobornos a congresistas de otros partidos para apoyar los proyectos del gobierno. El escándalo tocó después a la cúpula del PT cuando se descubrió también una contabilidad secreta para financiar campañas electorales.
"Yo estaba marcado para morir desde el inicio. O seré derrotado por amplio margen o será muy difícil aprobar mi desafuero", pronosticó ayer Dirceu en referencia a la reunión de noviembre. La incertidumbre que rodea la votación secreta se debe, según analistas, a que Dirceu acumuló muchos enemigos a lo largo de su carrera política. (Reuter-DPA)
Rara coincidencia
La decisión del Consejo de Etica se produjo ayer, justo tres años después de que Luiz Inácio Lula da Silva resultó electo presidente, el mismo día de su cumpleaños. Dirceu, que fue el jefe de campaña, pasó a ocupar la jefatura del Gabinete Civil de la Presidencia, donde se mueven los hilos políticos de la nación.
Dirceu se vio obligado a dejar el Planalto en junio, cuando surgieron las primeras evidencias de un esquema de sobornos a congresistas de otros partidos para apoyar los proyectos del gobierno. El escándalo tocó después a la cúpula del PT cuando se descubrió también una contabilidad secreta para financiar campañas electorales.
"Yo estaba marcado para morir desde el inicio. O seré derrotado por amplio margen o será muy difícil aprobar mi desafuero", pronosticó ayer Dirceu en referencia a la reunión de noviembre. La incertidumbre que rodea la votación secreta se debe, según analistas, a que Dirceu acumuló muchos enemigos a lo largo de su carrera política. (Reuter-DPA)







