27 Octubre 2005 Seguir en 
Tel Aviv.- Cinco muertos y 30 heridos dejó ayer un atentado suicida en un mercado de la ciudad de Hadera, al norte de Israel. Poco después de este ataque, el primero de estas características en Israel desde la retirada de la Franja de Gaza, el grupo Saraya al Quds, brazo militar de la Yihad Islámica, dijo que se trató de una venganza por la muerte de dos altos mandos de su organización, ocurrida en Cisjordania durante un operativo militar israelí. Luego, imanes de la ciudad cisjordana de Qabatiya dijeron por los autoparlantes de las mezquitas que el mártir fue Hassan Abu Zeid, de 21 años.
La explosión tuvo lugar junto a un puesto de comida, en un momento de mucha concurrencia de público. Cinco comercios quedaron totalmente destruidos por la violencia de la explosión. Según un testigo, dos personas a bordo de un automóvil blanco huyeron de la escena. No está claro cómo el vehículo logró sortear la controvertida valla de seguridad de Cisjordania e infiltrarse en Israel.
El ministro de Defensa, Shaul Mofaz, ordenó la reanudación de la práctica de "asesinatos selectivos" de líderes activistas palestinos. En cambio, descartó una operación terrestre en la Franja de Gaza o en Cisjordania, para no provocar una escalada de la violencia que podría debilitar al presidente palestino, Mahmud Abbas, de cara a las elecciones parlamentarias de enero. Israel se ve obligado a reforzar políticamente a Abbas, para no tener que lidiar con organizaciones radicales palestinas como Hamas, que han aumentado su poder político entre los palestinos. Abbas condenó el atentado y señaló que hechos como el ocurrido en Hadera hieren los más altos intereses de los palestinos. Asimismo, dijo que la Yihad violó el acuerdo alcanzado en marzo en El Cairo, por el cual las facciones de militantes accedieron a detener los ataques contra objetivos israelíes. (DPA)
La explosión tuvo lugar junto a un puesto de comida, en un momento de mucha concurrencia de público. Cinco comercios quedaron totalmente destruidos por la violencia de la explosión. Según un testigo, dos personas a bordo de un automóvil blanco huyeron de la escena. No está claro cómo el vehículo logró sortear la controvertida valla de seguridad de Cisjordania e infiltrarse en Israel.
El ministro de Defensa, Shaul Mofaz, ordenó la reanudación de la práctica de "asesinatos selectivos" de líderes activistas palestinos. En cambio, descartó una operación terrestre en la Franja de Gaza o en Cisjordania, para no provocar una escalada de la violencia que podría debilitar al presidente palestino, Mahmud Abbas, de cara a las elecciones parlamentarias de enero. Israel se ve obligado a reforzar políticamente a Abbas, para no tener que lidiar con organizaciones radicales palestinas como Hamas, que han aumentado su poder político entre los palestinos. Abbas condenó el atentado y señaló que hechos como el ocurrido en Hadera hieren los más altos intereses de los palestinos. Asimismo, dijo que la Yihad violó el acuerdo alcanzado en marzo en El Cairo, por el cual las facciones de militantes accedieron a detener los ataques contra objetivos israelíes. (DPA)
NOTICIAS RELACIONADAS







