25 Octubre 2005 Seguir en 
BRASILIA.- El contundente rechazo de los brasileños a la prohibición de la venta de armas de fuego en el país fue un grito de protesta hacia el gobierno y, particularmente, a sus políticas de seguridad pública. Según analistas, el resultado del referéndum del domingo muestra un flanco débil del presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, con vistas a su eventual reelección en las elecciones de 2006: la inseguridad en las grandes urbes del país. Sin embargo, fue en los Estados fronterizos donde el "No", que ganó a nivel nacional con el 64% de los votos -contra el 36% del "Sí"- obtuvo su mayor expresión.
Los 14.690 km de frontera terrestre que tiene Brasil se vinculan con todos los países sudamericanos, excepto Ecuador y Chile. En 10 de los 11 Estados fronterizos el rechazo al desarme obtuvo porcentajes superiores al 64%: en Acre, limítrofe con Bolivia y Perú, fue del 87%; en Río Grande do Sul, vecino de Uruguay y de Argentina, del 86,7%, y en Roraima, fronterizo con Venezuela y Guyana, del 85%.
Historia de guerras
El fuerte apoyo al No es llamativo en los tres meridionales: Río Grande do Sul, Santa Catarina (limítrofe con Argentina, 77%) y Paraná (limítrofe con Paraguay, 73%). Según expertos militares brasileños, esos Estados tienen una tradición de luchas de fronteras que remontan a la expansión portuguesa y a las guerras del siglo XIX, la última de las cuales fue librada por Argentina, Brasil y Uruguay contra Paraguay entre 1865 y 1870. Río Grande do Sul es el Estado con más armas legales del país: 937.000, lo que significa una cada diez habitantes. En esta región pesó, además, una concepción muy grande del derecho y un desgaste muy fuerte del gobierno, dijo Marcos Cepik, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul. Este Estado y su capital, Porto Alegre, fueron durante años la vitrina del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula, que perdió la gobernación en los comicios de 2002 y la alcaldía, el año pasado. En otros Estados, como Amazonas (limítrofe con Colombia y con Venezuela, donde el "No" triunfó con 69%), jugó el hecho de que siempre hubo allí preocupación por la protección de la zona selvática contra cualquier amenaza internacional.
El único Estado fronterizo donde el "No" estuvo por debajo de la media nacional fue Pará, limítrofe con Guyana y con Surinam, con el 63% de los votos. La propuesta de prohibir la venta de armas había unido a las principales fuerzas políticas del país y a la Iglesia. Pese al elevado índice de abstención (más del 27%), el resultado ha sido considerado muy expresivo. (AFP-NA-DPA)
Los 14.690 km de frontera terrestre que tiene Brasil se vinculan con todos los países sudamericanos, excepto Ecuador y Chile. En 10 de los 11 Estados fronterizos el rechazo al desarme obtuvo porcentajes superiores al 64%: en Acre, limítrofe con Bolivia y Perú, fue del 87%; en Río Grande do Sul, vecino de Uruguay y de Argentina, del 86,7%, y en Roraima, fronterizo con Venezuela y Guyana, del 85%.
Historia de guerras
El fuerte apoyo al No es llamativo en los tres meridionales: Río Grande do Sul, Santa Catarina (limítrofe con Argentina, 77%) y Paraná (limítrofe con Paraguay, 73%). Según expertos militares brasileños, esos Estados tienen una tradición de luchas de fronteras que remontan a la expansión portuguesa y a las guerras del siglo XIX, la última de las cuales fue librada por Argentina, Brasil y Uruguay contra Paraguay entre 1865 y 1870. Río Grande do Sul es el Estado con más armas legales del país: 937.000, lo que significa una cada diez habitantes. En esta región pesó, además, una concepción muy grande del derecho y un desgaste muy fuerte del gobierno, dijo Marcos Cepik, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul. Este Estado y su capital, Porto Alegre, fueron durante años la vitrina del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula, que perdió la gobernación en los comicios de 2002 y la alcaldía, el año pasado. En otros Estados, como Amazonas (limítrofe con Colombia y con Venezuela, donde el "No" triunfó con 69%), jugó el hecho de que siempre hubo allí preocupación por la protección de la zona selvática contra cualquier amenaza internacional.
El único Estado fronterizo donde el "No" estuvo por debajo de la media nacional fue Pará, limítrofe con Guyana y con Surinam, con el 63% de los votos. La propuesta de prohibir la venta de armas había unido a las principales fuerzas políticas del país y a la Iglesia. Pese al elevado índice de abstención (más del 27%), el resultado ha sido considerado muy expresivo. (AFP-NA-DPA)







