24 Octubre 2005 Seguir en 
Preocupación por las familias que no acataron la orden de evacuar los sitios en peligro. Es el séptimo fenómeno climático de gran intensidad en 14 meses.
WASHINGTON/MIAMI.- Tras el devastador paso del huracán "Wilma" por México, Florida espera para hoy una peligrosa marejada y amplios cortes de energía eléctrica. Por ello, el gobierno de ese estado le pedirá al gobierno central en Washington que se declare a la región como zona de catástrofe.Según el Centro Nacional de Huracanes estadounidense, con sede en Miami, "Wilma" continúa ganando fuerza. La población debe prepararse para situaciones de mucho peligro, en vista de una marejada ciclónica de hasta cuatro metros, se informó. El gobernador de Florida, Jeb Bush, reaccionó ante los reportes según los cuales muchos habitantes no siguieron el llamado de las autoridades a una evacuación obligatoria. "En EE.UU. todos tienen libertad de elección, apuntó. De esta manera, la seguridad está ahora en manos de los ciudadanos que no escucharon el llamado de evacuación", añadió. También en la costa occidental numerosos ciudadanos se negaron a abandonar sus casas.
Las previsiones de los meteorólogos señalan que el ojo del huracán golpeará este mediodía con vientos de hasta 160 kilómetros por hora sobre la costa sudoccidental de Florida, en las inmediaciones de Naples, y luego continuará rápidamente hacia la costa este. "Wilma" es el séptimo huracán en 14 meses que azota Florida.
El extraordinario fenómeno climático aceleraba ayer el paso hacia Florida tras dejar graves daños e inundaciones en los famosos centros vacacionales del Caribe mexicano, en donde murieron al menos siete personas y quedaron casas y hoteles destruidos.
Tres días seguidos de viento y lluvia provocados por la tormenta dejaron a las ciudades costeras mexicanas severamente inundadas, y a miles de apesadumbrados turistas pasando el sábado su tercera noche en oscuros y viciados refugios sin agua y con pocos alimentos disponibles.
Los hogares de cientos de miles de personas y lujosos hoteles resultaron dañados mientras la tormenta pasaba sobre la península de YucatánUnos 350 efectivos del ejército mexicano salieron a las calles luego de que se iniciaran saqueos a distintos comercios de Cancún después de que amainó el viento y la lluvia, informaron las autoridades de seguridad. Las patrullas militares también se desplazaban por Playa del Carmen. (Reuter y DPA)
WASHINGTON/MIAMI.- Tras el devastador paso del huracán "Wilma" por México, Florida espera para hoy una peligrosa marejada y amplios cortes de energía eléctrica. Por ello, el gobierno de ese estado le pedirá al gobierno central en Washington que se declare a la región como zona de catástrofe.Según el Centro Nacional de Huracanes estadounidense, con sede en Miami, "Wilma" continúa ganando fuerza. La población debe prepararse para situaciones de mucho peligro, en vista de una marejada ciclónica de hasta cuatro metros, se informó. El gobernador de Florida, Jeb Bush, reaccionó ante los reportes según los cuales muchos habitantes no siguieron el llamado de las autoridades a una evacuación obligatoria. "En EE.UU. todos tienen libertad de elección, apuntó. De esta manera, la seguridad está ahora en manos de los ciudadanos que no escucharon el llamado de evacuación", añadió. También en la costa occidental numerosos ciudadanos se negaron a abandonar sus casas.
Las previsiones de los meteorólogos señalan que el ojo del huracán golpeará este mediodía con vientos de hasta 160 kilómetros por hora sobre la costa sudoccidental de Florida, en las inmediaciones de Naples, y luego continuará rápidamente hacia la costa este. "Wilma" es el séptimo huracán en 14 meses que azota Florida.
El extraordinario fenómeno climático aceleraba ayer el paso hacia Florida tras dejar graves daños e inundaciones en los famosos centros vacacionales del Caribe mexicano, en donde murieron al menos siete personas y quedaron casas y hoteles destruidos.
Tres días seguidos de viento y lluvia provocados por la tormenta dejaron a las ciudades costeras mexicanas severamente inundadas, y a miles de apesadumbrados turistas pasando el sábado su tercera noche en oscuros y viciados refugios sin agua y con pocos alimentos disponibles.
Los hogares de cientos de miles de personas y lujosos hoteles resultaron dañados mientras la tormenta pasaba sobre la península de YucatánUnos 350 efectivos del ejército mexicano salieron a las calles luego de que se iniciaran saqueos a distintos comercios de Cancún después de que amainó el viento y la lluvia, informaron las autoridades de seguridad. Las patrullas militares también se desplazaban por Playa del Carmen. (Reuter y DPA)







