23 Octubre 2005 Seguir en 
Con el paso de las elecciones se acaba esta suerte de impasse abierta en la discusión de dos temas fundamentales para el desarrollo de la economía tucumana: la discusión tarifaria y el debate por la suba de los salarios.
Las empresas de servicios públicos privatizados reclaman, desde hace tiempo, el reajuste de las tarifas con el fin de alentar inversiones mínimas para el sostenimiento del sistema, tanto de energía eléctrica como el de gas natural. Esa es una parte de la realidad. La otra se vincula con la reactivación de las conversaciones entre los empleadores y los obreros por un nuevo aumento de los sueldos, teniendo como parámetro el crecimiento que experimentó el Indice de Precios al Consumidor (inflación).
"Una vez que pase la euforia electoral y terminen los brindis, vamos a sentarnos a discutir el salario del agente estatal", planteó Martín Rodríguez, dirigente de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA). El referente de ATE señaló que, hasta ahora, el Gobierno sólo atendió el pago de viejas deudas salariales con los empleados del sector público. En ese contexto, agregó que el salario se recompuso en un 107%, pero que, a partir de ahora, es fundamental comenzar a debatir el aumento. "Creemos que el parámetro de los reajustes salariales deben ser los que se pactaron en Buenos Aires, con un incremento real del 20% del básico y el blanqueo de una suma fija de $ 100", señaló Rodríguez.
Vicente Ruiz, del Frente de Sindicatos Municipales del Interior, consideró a su vez que esta semana, la discusión salarial se pondrá al rojo vivo en Tucumán. El también referente de la Corriente Clasista y Combativa (CCC) puntualizó que el Poder Ejecutivo debería replantear el pago del 20% del salario con tickets, convirtiendo a este sistema en una suerte de incentivo a partir de enero próximo y ajeno a la remuneración estatal. Ruiz coincidió con Rodríguez respecto de que el Estado provincial sólo atendió el pago de la deuda salarial con los trabajadores (escalafón, sumas no remunerativas y diferencias salariales), pero no abrió el juego hacia un aumento genuino de las remuneraciones.
"Más allá del resultado electoral, que no cambiará el escenario de debate salarial, seguiremos reclamando por los legítimos derechos de los trabajadores", manifestó Jesús Pellasio, secretario general de la CGT. El cegetista consideró que la recomposición se actualiza ante el incremento del costo de vida en Tucumán. "Los alimentos aumentan sus precios, mientras el salario sigue deprimido", puntualizó.
Pellasio, quien también lidera la seccional Tucumán de Uatre, remarcó que a partir de mañana comenzarán los plenarios de dirigentes con el fin de definir estrategias de acción.
El sindicalista consideró, además, que el Estado debe pensar en un incremento de $ 150 a $ 350 de los subsidios que otorga a los beneficiarios de los planes interzafra. "A la Nación presentamos un listado que incluye a 20.000 obreros de la actividad citrícola para que puedan percibir el plan desde diciembre hasta marzo, pero hasta ahora no nos aprobaron ninguno", señaló.
La Fotia tiene la misma preocupación que Uatre, aunque sus dirigentes prefieren no poner un tope en la asignación del plan interzafra. Luis González, secretario adjunto de esa federación, dijo que "los $ 150 mensuales del plan resultan totalmente irrisorios frente a los aumentos de precios". "Necesitamos 15.000 subsidios para los obreros azucareros y vamos a plantear esta situación al gobierno", indicó.
Los jubilados también se inscriben en este rosario de protestas. El titular de la Federación de Jubilados de Tucumán, Alberto Sir, expresó que la Legislatura debe sancionar una ley que incluya la movilidad y la porcentualidad (el famoso 82%) en los haberes del sector. "El Gobierno debe contribuir con esta medida, incluyendo partidas en el Presupuesto 2006", acotó.Sir afirmó que los jubilados están esperanzados en que el Gobierno nacional cumpla su promesa de aumentar el haber a partir de noviembre.
Las empresas de servicios públicos privatizados reclaman, desde hace tiempo, el reajuste de las tarifas con el fin de alentar inversiones mínimas para el sostenimiento del sistema, tanto de energía eléctrica como el de gas natural. Esa es una parte de la realidad. La otra se vincula con la reactivación de las conversaciones entre los empleadores y los obreros por un nuevo aumento de los sueldos, teniendo como parámetro el crecimiento que experimentó el Indice de Precios al Consumidor (inflación).
"Una vez que pase la euforia electoral y terminen los brindis, vamos a sentarnos a discutir el salario del agente estatal", planteó Martín Rodríguez, dirigente de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA). El referente de ATE señaló que, hasta ahora, el Gobierno sólo atendió el pago de viejas deudas salariales con los empleados del sector público. En ese contexto, agregó que el salario se recompuso en un 107%, pero que, a partir de ahora, es fundamental comenzar a debatir el aumento. "Creemos que el parámetro de los reajustes salariales deben ser los que se pactaron en Buenos Aires, con un incremento real del 20% del básico y el blanqueo de una suma fija de $ 100", señaló Rodríguez.
Vicente Ruiz, del Frente de Sindicatos Municipales del Interior, consideró a su vez que esta semana, la discusión salarial se pondrá al rojo vivo en Tucumán. El también referente de la Corriente Clasista y Combativa (CCC) puntualizó que el Poder Ejecutivo debería replantear el pago del 20% del salario con tickets, convirtiendo a este sistema en una suerte de incentivo a partir de enero próximo y ajeno a la remuneración estatal. Ruiz coincidió con Rodríguez respecto de que el Estado provincial sólo atendió el pago de la deuda salarial con los trabajadores (escalafón, sumas no remunerativas y diferencias salariales), pero no abrió el juego hacia un aumento genuino de las remuneraciones.
"Más allá del resultado electoral, que no cambiará el escenario de debate salarial, seguiremos reclamando por los legítimos derechos de los trabajadores", manifestó Jesús Pellasio, secretario general de la CGT. El cegetista consideró que la recomposición se actualiza ante el incremento del costo de vida en Tucumán. "Los alimentos aumentan sus precios, mientras el salario sigue deprimido", puntualizó.
Pellasio, quien también lidera la seccional Tucumán de Uatre, remarcó que a partir de mañana comenzarán los plenarios de dirigentes con el fin de definir estrategias de acción.
El sindicalista consideró, además, que el Estado debe pensar en un incremento de $ 150 a $ 350 de los subsidios que otorga a los beneficiarios de los planes interzafra. "A la Nación presentamos un listado que incluye a 20.000 obreros de la actividad citrícola para que puedan percibir el plan desde diciembre hasta marzo, pero hasta ahora no nos aprobaron ninguno", señaló.
La Fotia tiene la misma preocupación que Uatre, aunque sus dirigentes prefieren no poner un tope en la asignación del plan interzafra. Luis González, secretario adjunto de esa federación, dijo que "los $ 150 mensuales del plan resultan totalmente irrisorios frente a los aumentos de precios". "Necesitamos 15.000 subsidios para los obreros azucareros y vamos a plantear esta situación al gobierno", indicó.
Los jubilados también se inscriben en este rosario de protestas. El titular de la Federación de Jubilados de Tucumán, Alberto Sir, expresó que la Legislatura debe sancionar una ley que incluya la movilidad y la porcentualidad (el famoso 82%) en los haberes del sector. "El Gobierno debe contribuir con esta medida, incluyendo partidas en el Presupuesto 2006", acotó.Sir afirmó que los jubilados están esperanzados en que el Gobierno nacional cumpla su promesa de aumentar el haber a partir de noviembre.







