22 Octubre 2005 Seguir en 
WASHINGTON.- La supuesta participación de jerarcas sirios y libaneses en el asesinato del ex ministro de Líbano Rafik Hariri aceleró la ofensiva diplomática de Estados Unidos para aislar a Damasco de la comunidad internacional. Por su parte, el gobierno sirio rechazó las conclusiones de una investigación de la ONU sobre el magnicidio. "Es un informe basado en testimonios de conocidos enemigos de Siria", dijo un vocero del presidente, Bashar al Assad. También el mandatario libanés, Emile Lahoud, cuestionó un párrafo del informe, en el que aparece como partícipe de la conspiración. El 14 de febrero, la detonación de un coche bomba cargado con una tonelada de explosivos causó la muerte de Hariri y de otros 22 dirigentes libaneses en Beirut. El episodio derivó en una ofensiva diplomática de EE.UU., Francia y Gran Bretaña contra el intervencionismo sirio en Líbano.Como resultado, se produjo el retiro de las tropas sirias estacionadas durante décadas en Líbano. La crisis provocó además la caída del gobierno pro sirio del premier Omar Karami y un proceso político que llevó a elecciones parlamentarias en junio, en las que ganó la alianza opositora liderada por Saad Hariri, hijo del premier asesinado. Pese a que la existencia de dos versiones del informe -una de ellas con los nombres de cuatro funcionarios sirios borrados- le resta credibilidad a la investigación, Washington afirmó que las pruebas son suficientes como para remitir el caso al Consejo de Seguridad de la ONU.
El fiscal alemán Detlev Melhis, que dirigió durante seis meses la investigación del hecho, asumió la responsabilidad sobre cualquier diferencia que pudiera existir entre ambas versiones. Uno de los nombres borrados por Melhis es el de Maher al Assad, hermano del presidente sirio. Entre los sospechosos figura Assef Shawkat, jefe de Inteligencia militar y cuñado de Al Assad. Melhis dijo que la investigación continuará hasta desentrañar totalmente la trama.
Según el informe, la muerte de Hariri tiene no sólo ramificaciones políticas sino también visos de actos de corrupción, como lavado de dinero. En vista de la complejidad de los hechos, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, extendió hasta diciembre el mandato del equipo investigador, para descubrir el trasfondo del asesinato. (Reuter-DPA)
El fiscal alemán Detlev Melhis, que dirigió durante seis meses la investigación del hecho, asumió la responsabilidad sobre cualquier diferencia que pudiera existir entre ambas versiones. Uno de los nombres borrados por Melhis es el de Maher al Assad, hermano del presidente sirio. Entre los sospechosos figura Assef Shawkat, jefe de Inteligencia militar y cuñado de Al Assad. Melhis dijo que la investigación continuará hasta desentrañar totalmente la trama.
Según el informe, la muerte de Hariri tiene no sólo ramificaciones políticas sino también visos de actos de corrupción, como lavado de dinero. En vista de la complejidad de los hechos, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, extendió hasta diciembre el mandato del equipo investigador, para descubrir el trasfondo del asesinato. (Reuter-DPA)







