21 Octubre 2005 Seguir en 
MUZAFFARABAD, Pakistán. - Ateridos de frío, hambrientos y amenazados por las infecciones, decenas de miles de sobrevivientes del sismo de Cachemira esperaban desesperadamente el viernes que el mundo responda a los urgentes llamados de la ONU para el envío masivo de socorro.
Preocupado por la escasa respuesta internacional, el coordinador de la ayuda humanitaria de urgencia de la ONU, Jan Egeland, pidió este viernes en Bruselas a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) más helicópteros para ayudar a los sobrevivientes del terremoto que dejó más de 52.500 muertos en Pakistán e India, principalmente en la dividida Cachemira.
Un número limitado de helicópteros, principalmente estadounidenses, alemanes y japoneses, apoyaban todavía el viernes a aparatos del ejército paquistaní que efectúan idas y venidas constantes desde el 8 de octubre hacia zonas remotas en las montañas para llevar víveres a los damnificados y evacuar a las víctimas.
El jueves, Jan Egeland se refirió a una "pesadilla logística", peor que el tsunami de diciembre pasado, y exhortó a la comunidad internacional a que establezca un gigantesco puente aéreo tomando como modelo el que permitió superar el bloqueo de Berlín en 1948.
En las regiones afectadas de Muzaffarabad y Balakot, "el terreno es un enemigo", explicó el embajador de Estados Unidos en Pakistán, Ryan Crocker.
Washington ha prometido otros 19 helicópteros que se sumarán a los 12 que ya operan en el terreno.
"Es una catástrofe de una magnitud increíble que necesita una respuesta" de la misma amplitud, agregó Crocker.
El coronel Rana Sajjad, portavoz del ejército en el sector paquistaní de Cachemira, declaró que 20 helicópteros iban a efectuar más de 100 viajes el viernes. "Necesitamos más", dijo.Dos semanas después del sismo los socorristas trataban de entregar tiendas de campaña y mantas frazadas suficientes para los casi tres millones de damnificados.
Este es uno de los principales desafíos para las próximas semanas, antes de la llegada de los rigores del invierno.Miles de heridos, sobre todo en las montañas, estaban amenazados por la gangrena y los médicos en las zonas afectadas aseguraron que han practicado numerosas amputaciones.
Pakistán declaró el viernes que recibió 200.000 dosis de vacuna antitetánica de Egipto, mientras que la organización Médicos sin Fronteras (MSF) dijo que cada día atiende a centenares de heridos, "concentrándose particularmente en las heridas infectadas y las fracturas".
'El ministerio de Sanidad anunció el viernes cinco muertes y 42 casos de tétanos entre heridos evacuados hacia Islamabad y la vecina ciudad de Rawalpindi.
En la región devastada de Balakot, un comandante militar paquistaní, el coronel Saeed Iqbal, dijo que representantes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se preocupan también de la propagación de los casos de diarrea.
Desde el 8 de octubre, varias ONG paquistaníes y extranjeras trabajan para tratar de aliviar los sufrimientos de la población, pero según los periodistas, las organizaciones internacionales no están tan presentes como en otras catástrofes anteriores.En el ámbito político, India declaró que ha pedido al presidente paquistaní, Pervez Musharraf, que explique su idea, propuesta el martes, de abrir a los civiles la línea de demarcación entre las dos partes de Cachemira, a fin de facilitar las operaciones de socorro y de reconstrucción.
"Trabajamos en nuestras propuestas que enviaremos pronto por vía diplomática", declaró un responsable paquistaní.El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, llegó el jueves a Pakistán, donde el viernes visitó a los heridos en la devastada ciudad cachemirí de Muzaffarabad.
Su país, uno de los primeros países en reaccionar a la catástrofe en el sur de Asia, se comprometió a proporcionar 150 millones de dólares en el marco de los esfuerzos de rehabilitación. La comunidad internacional "tiene que poner de lado recursos para catástrofes de este tipo", dijo. (NA).
Preocupado por la escasa respuesta internacional, el coordinador de la ayuda humanitaria de urgencia de la ONU, Jan Egeland, pidió este viernes en Bruselas a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) más helicópteros para ayudar a los sobrevivientes del terremoto que dejó más de 52.500 muertos en Pakistán e India, principalmente en la dividida Cachemira.
Un número limitado de helicópteros, principalmente estadounidenses, alemanes y japoneses, apoyaban todavía el viernes a aparatos del ejército paquistaní que efectúan idas y venidas constantes desde el 8 de octubre hacia zonas remotas en las montañas para llevar víveres a los damnificados y evacuar a las víctimas.
El jueves, Jan Egeland se refirió a una "pesadilla logística", peor que el tsunami de diciembre pasado, y exhortó a la comunidad internacional a que establezca un gigantesco puente aéreo tomando como modelo el que permitió superar el bloqueo de Berlín en 1948.
En las regiones afectadas de Muzaffarabad y Balakot, "el terreno es un enemigo", explicó el embajador de Estados Unidos en Pakistán, Ryan Crocker.
Washington ha prometido otros 19 helicópteros que se sumarán a los 12 que ya operan en el terreno.
"Es una catástrofe de una magnitud increíble que necesita una respuesta" de la misma amplitud, agregó Crocker.
El coronel Rana Sajjad, portavoz del ejército en el sector paquistaní de Cachemira, declaró que 20 helicópteros iban a efectuar más de 100 viajes el viernes. "Necesitamos más", dijo.Dos semanas después del sismo los socorristas trataban de entregar tiendas de campaña y mantas frazadas suficientes para los casi tres millones de damnificados.
Este es uno de los principales desafíos para las próximas semanas, antes de la llegada de los rigores del invierno.Miles de heridos, sobre todo en las montañas, estaban amenazados por la gangrena y los médicos en las zonas afectadas aseguraron que han practicado numerosas amputaciones.
Pakistán declaró el viernes que recibió 200.000 dosis de vacuna antitetánica de Egipto, mientras que la organización Médicos sin Fronteras (MSF) dijo que cada día atiende a centenares de heridos, "concentrándose particularmente en las heridas infectadas y las fracturas".
'El ministerio de Sanidad anunció el viernes cinco muertes y 42 casos de tétanos entre heridos evacuados hacia Islamabad y la vecina ciudad de Rawalpindi.
En la región devastada de Balakot, un comandante militar paquistaní, el coronel Saeed Iqbal, dijo que representantes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se preocupan también de la propagación de los casos de diarrea.
Desde el 8 de octubre, varias ONG paquistaníes y extranjeras trabajan para tratar de aliviar los sufrimientos de la población, pero según los periodistas, las organizaciones internacionales no están tan presentes como en otras catástrofes anteriores.En el ámbito político, India declaró que ha pedido al presidente paquistaní, Pervez Musharraf, que explique su idea, propuesta el martes, de abrir a los civiles la línea de demarcación entre las dos partes de Cachemira, a fin de facilitar las operaciones de socorro y de reconstrucción.
"Trabajamos en nuestras propuestas que enviaremos pronto por vía diplomática", declaró un responsable paquistaní.El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, llegó el jueves a Pakistán, donde el viernes visitó a los heridos en la devastada ciudad cachemirí de Muzaffarabad.
Su país, uno de los primeros países en reaccionar a la catástrofe en el sur de Asia, se comprometió a proporcionar 150 millones de dólares en el marco de los esfuerzos de rehabilitación. La comunidad internacional "tiene que poner de lado recursos para catástrofes de este tipo", dijo. (NA).







