21 Octubre 2005 Seguir en 
* No hay registró en la Argentina de un solo caso de aves infectadas con el virus de la gripe aviar. El país es libre de esa enfermedad. No obstante, se realizan periódicos controles para certificar esa ausencia.
* Las posibilidades de que el virus llegue a la Argentina siempre existen, pero están vigentes muchas medidas de prevención para impedirlo. El Senasa realiza un fuerte control de la importación de aves y en fronteras. Antes de autorizar el ingreso se analiza la procedencia. Y cuando ingresan al país se extraen muestras para comprobar si están sanos.
* El SENASA no permite la importación de aves vivas ni productos avícolas frescos de países que declaren en su territorio la ocurrencia de la enfermedad. Por tal motivo, y ante el reconocimiento de la aparición de gripe aviar Colombia, la Argentina cerró la importación de aves vivas y productos frescos de origen aviar proveniente de ese país.
* El SENASA estudia nuevas medidas de prevención y contingencia para mejorar el sistema de vigilancia.
Los signos en aves enfermas pueden reflejar alteraciones en los sistemas respiratorio, digestivo, reproductor y nervioso.
Las cepas letales del virus producen cuadros sobreagudos, particularmente en aves jóvenes, en los que pueden estar ausentes los signos clínicos o lesiones características, detectándose solamente muerte súbita de gran número de animales.
Las aves pueden presentar los siguientes signos clínicos:
* Depresión e inapetencia.
* Baja repentina de la producción de huevo.
* Cese de puesta de huevos y los de la última puesta blandos o sin cáscara.
* Plumaje erizado.
* Diarrea.
* Cianosis (color azul o púrpura) de la barbilla y la cresta.
* Edema e inflamación de cabeza, párpados, cresta, barbilla y corvejones.
* Descarga nasal y oral sanguinolenta.
* Problemas respiratorios leves a severos.
* Hemorragias subcutáneas (manchas rojas) en la parte baja de las patas.
* Signos nerviosos como incoordinación, pérdida de la capacidad para pararse y moverse, torcedura de cabeza y cogote.
Los virus de la Influenza aviar de baja patogenicidad causan una enfermedad subclínica, tan suave que puede pasar desapercibida o ser confundida con otra enfermedad.








