21 Octubre 2005 Seguir en 
ISLAMABAD.- Los deslaves y el mal tiempo siguen impidiendo el envío de la ayuda que tan desesperadamente se necesita, a casi dos semanas del devastador terremoto que asoló principalmente el norte de Pakistán. Miles de personas bajaban ayer a los valles desde las remotas aldeas montañosas en busca de atención médica, agua y comida, ya que la ayuda no llega a la zona.
En tanto, crece el temor a una nueva oleada de muertes entre el medio millón de personas que siguen aisladas y sin atención, prácticamente a la intemperie, en medio del frío intenso con que se presenta el invierno.
Si en las próximas semanas no se recibe la ayuda, al menos 10.000 niños podrían morir a consecuencia de las heridas, del frío reinante o debido a múltiples enfermedades infecciosas que están haciendo estragos, alertó un vocero de la ONU. Más de 30.000 niños murieron como consecuencia directa del sismo y otros 120.000 no han recibido cuidados asistenciales debido a la imposibilidad de llegar a las zonas más remotas.
La ONU reiteró el llamamiento a la comunidad internacional a realizar un esfuerzo conjunto para salvar a los damnificados por terremoto que devastó la región de Cachemira, que comparten India y Pakistán. Nunca antes las organizaciones internacionales se han enfrentado a una catástrofe como esta. La cifra oficial de muertos hasta la fecha, de 48.000 personas sólo en Pakistán, podría duplicarse. Además, 67.000 personas están heridas, muchas de ellas de gravedad, y podrían morir en los próximos días. (DPA)
En tanto, crece el temor a una nueva oleada de muertes entre el medio millón de personas que siguen aisladas y sin atención, prácticamente a la intemperie, en medio del frío intenso con que se presenta el invierno.
Si en las próximas semanas no se recibe la ayuda, al menos 10.000 niños podrían morir a consecuencia de las heridas, del frío reinante o debido a múltiples enfermedades infecciosas que están haciendo estragos, alertó un vocero de la ONU. Más de 30.000 niños murieron como consecuencia directa del sismo y otros 120.000 no han recibido cuidados asistenciales debido a la imposibilidad de llegar a las zonas más remotas.
La ONU reiteró el llamamiento a la comunidad internacional a realizar un esfuerzo conjunto para salvar a los damnificados por terremoto que devastó la región de Cachemira, que comparten India y Pakistán. Nunca antes las organizaciones internacionales se han enfrentado a una catástrofe como esta. La cifra oficial de muertos hasta la fecha, de 48.000 personas sólo en Pakistán, podría duplicarse. Además, 67.000 personas están heridas, muchas de ellas de gravedad, y podrían morir en los próximos días. (DPA)







