Koizumi irritó alos chinos

Nuevo conflicto con el primer ministro japonés.

18 Octubre 2005
Tokio.- El primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, generó ayer un nuevo conflicto diplomático con China y con Corea del Sur, tras la visita que hizo al templo sintoísta Yasukuni, que venera los espíritus de los caídos en batalla, incluyendo a numerosos criminales de guerra.
Pese a las repetidas advertencias de Pekín y de Seúl sobre repercusiones negativas en las relaciones bilaterales, Koizumi fue al templo situado en el corazón de Tokio. Allí oró en silencio frente al sagrario que venera como dioses a más de 2,5 millones de caídos, entre ellos, generales considerados responsables de la masacre de civiles chinos durante la II Guerra Mundial.

"Fuerte indignación"
Pekín condenó la visita. "El gobierno y el pueblo de China expresan una fuerte indignación por la acción de Koizumi y protestan con fuerza", dice un comunicado oficial.
La embajada japonesa en Pekín difundió un mensaje urgente de advertencia a sus ciudadanos residentes en China, por posibles incidentes. Asimismo, Corea del Sur reiteró que las visitas al templo de un primer ministro japonés no deben repetirse más. (Télam-SNI)

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