18 Octubre 2005 Seguir en 
BAGDAD.- Mientras la población espera los resultados de un referéndum votado el sábado para crear una nueva Constitución, aviones y helicópteros estadounidenses bombardearon ayer la ciudad sunnita de Ramadi, en una ofensiva contra supuestos reductos rebeldes.
Según el Pentágono, en la operación murieron unos 70 insurgentes, pero las imágenes de la televisión y de otros medios de prensa mostraron una veintena de cuerpos de niños y mujeres entre las víctimas. Algunos niños se hallaban junto a los restos de un vehículo militar estadounidense cuando fueron acribillados.
Por otra parte, a la expectativa sobre el resultado de la consulta popular del sábado - que según fuentes locales fue claramente favorable a la Carta promovida por Washington- se suma otra no menos inquietante, generada por el comienzo del juicio contra el derrocado presidente iraquí, Saddam Hussein.
El tribunal especial que lo juzgará no asegura transparencia, opinaron expertos en jurisprudencia; por de pronto, los nombres de los jueces no se conocerán hasta mañana, cuando se prevé que comience el juicio.
Este tribunal podrá enjuiciar a aquellas personas que cometieron graves crímenes políticos entre el 17 de julio de 1968, día en que el partido Baath se hizo con el poder, y el 1 de mayo de 2003, cuando Estados Unidos declaró el fin de las grandes operaciones militares en Irak.
La única "cara pública"
El tribunal está facultado por juzgar casos de genocidio, crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra, manipulación de la Justicia, dilapidación y malversación de fondos y recursos públicos, así como a los implicados en guerras contra otro país árabe (en alusión a Kuwait).
La condena máxima es la pena de muerte, conforme al Derecho Penal iraquí.
La única "cara pública" es el juez de instrucción Raid Yuhi, de 34 años. En 2004, Yuhi notificó al derrocado presidente sobre los cargos en su contra. Entonces se encontraron frente a frente. Aún no se sabe dónde se celebrará la audiencia. (Télam-SNI-DPA)
Según el Pentágono, en la operación murieron unos 70 insurgentes, pero las imágenes de la televisión y de otros medios de prensa mostraron una veintena de cuerpos de niños y mujeres entre las víctimas. Algunos niños se hallaban junto a los restos de un vehículo militar estadounidense cuando fueron acribillados.
Por otra parte, a la expectativa sobre el resultado de la consulta popular del sábado - que según fuentes locales fue claramente favorable a la Carta promovida por Washington- se suma otra no menos inquietante, generada por el comienzo del juicio contra el derrocado presidente iraquí, Saddam Hussein.
El tribunal especial que lo juzgará no asegura transparencia, opinaron expertos en jurisprudencia; por de pronto, los nombres de los jueces no se conocerán hasta mañana, cuando se prevé que comience el juicio.
Este tribunal podrá enjuiciar a aquellas personas que cometieron graves crímenes políticos entre el 17 de julio de 1968, día en que el partido Baath se hizo con el poder, y el 1 de mayo de 2003, cuando Estados Unidos declaró el fin de las grandes operaciones militares en Irak.
La única "cara pública"
El tribunal está facultado por juzgar casos de genocidio, crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra, manipulación de la Justicia, dilapidación y malversación de fondos y recursos públicos, así como a los implicados en guerras contra otro país árabe (en alusión a Kuwait).
La condena máxima es la pena de muerte, conforme al Derecho Penal iraquí.
La única "cara pública" es el juez de instrucción Raid Yuhi, de 34 años. En 2004, Yuhi notificó al derrocado presidente sobre los cargos en su contra. Entonces se encontraron frente a frente. Aún no se sabe dónde se celebrará la audiencia. (Télam-SNI-DPA)







