"El fanatismo existe en todas las religiones"

El embajador de Suiza habló de los musulmanes.

FUTURO. Von Muralt dijo que Suiza acepta el ingreso de Turquía a la UE.(LA GACETA / Analía Jaramillo)
FUTURO. Von Muralt dijo que Suiza acepta el ingreso de Turquía a la UE.(LA GACETA / Analía Jaramillo)
17 Octubre 2005
La experiencia de haber vivido más de 15 años en el mundo árabe lo convierte en una voz autorizada para hablar sobre el pensamiento musulmán. Desde ese conocimiento directo, el embajador de Suiza en la Argentina, Daniel von Muralt, se opone a las lecturas maniqueas y reclama un esfuerzo multilateral para la integración cultural entre las distintas sociedades.
"Es muy peligroso decir que todos los musulmanes son fanáticos. La enorme mayoría de los que conozco desaprueba, y está totalmente en contra de la violencia y del concepto del atacante suicida. En el Islam no está permitido matarse para matar a otras personas", afirmó el diplomático en diálogo con LA GACETA, durante su visita a la provincia para participar de las Jornadas Suizo-argentinas sobre Derecho Constitucional.El embajador llegó al país hace 10 meses, proveniente de Marruecos. Antes estuvo en Kuwait, Egipto, Arabia Saudita, Jordania y El Líbano. Resaltó: "el fanatismo existe en todas las religiones; no es un patrimonio característico de los musulmanes; existió desde siempre y hay que combatirlo en todas las formas en que se presenta".
"Hay que ser muy vigilante en todos los temas de migración, como se vio recientemente con los dramas en los enclaves entre Marruecos y España. Ahora las fronteras están abiertas y se deben buscar soluciones. No se puede tratar este tema solamente desde la seguridad o con medidas policiales, sino con una cooperación muy seria de carácter humano. Es inaceptable que se deje a la gente tirada en el desierto", subrayó.
Von Muralt consideró que el gran desafío para los próximos 15 años es ver cómo se integrarán las comunidades en una Europa multicultural y con gran presencia de árabes como mano de obra fabril. En ese sentido, destacó que Suiza no tiene ningún problema para la ingreso de Turquía en la Unión Europea.
El diplomático admitió una evolución en el tradicional concepto de la neutralidad suiza, sin que implique abandonarlo. Resaltó que esa idea es una percepción de la propia identidad nacional, y, por lo tanto, mucho más que un instrumento político. "Ahora hay que pensarla en un marco diferente, multilateral y más activo como miembro de las Naciones Unidas", remarcó.
Argentina es el país de América Latina donde viven más suizos o sus descendientes (unos 15.000). Por ello, le resulta importante fortalecer los vínculos económicos, comerciales y culturales, aparte de contemplar las ayudas directas a los sectores necesitados de su comunidad.
"Se dice que Suiza no tiene política exterior, sino sólo económica, pero esto está cambiando. La idea es crear el marco y las condiciones para la inversión, con acuerdos para generar confianza, impedir dobles imposiciones, la cooperación y seguridad jurídica y la protección de las inversiones. Estamos muy interesados en el esfuerzo de integración del Mercosur y su relación con la Unión Europea, pero al mismo tiempo mantenemos un contacto bilateral directo con la Argentina, ya que hay ideas y concepciones similares sobre varios temas, como los derechos humanos", indicó.
El embajador reconoció que las elecciones del 23 influyen en el área de los negocios, ya que "las empresas están esperando ver cómo terminan y cuáles serán las líneas generales de la economía argentina y la relación definitiva del gobierno con el FMI".

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