17 Octubre 2005 Seguir en 
Bucarest.- Las autoridades rumanas esperaban ayer el resultado de las pruebas que determinarán si el segundo caso de gripe aviar detectado en el delta del Danubio el viernes se trata de la variante letal H5N1.
Entretanto, las medidas de seguridad para frenar la propagación de la enfermedad aumentaron drásticamente. La prohibición de comercializar aves vivas en todo el país se extendió también a los cerdos vivos.
La variante mortal H5N1, que se relaciona con la muerte de unas 60 personas en Asia y que provocó el sacrificio masivo de aves, fue descubierta en el pueblo de Ceamurlia de Jos, en el delta del Danubio. Las muestras provenientes de animales que sufrieron un segundo brote, descubierto en la cercana localidad de Maliuc, estaban siendo examinadas en un laboratorio británico para determinar si se trata de la variante H5N1. Los resultados se esperan para hoy.
Mientras tanto, el ministro de Agricultura rumano, Gheorghe Flutur, se reunió con su homólogo de la vecina Moldavia, Anatol Gorodenco, para aunar esfuerzos internacionales para prevenir la epidemia. Aun así, Flutur insistió en que el caso de Ceamurlia de Jos fue un brote aislado.
Unas 19.000 aves fueron sacrificadas en la región afectada, y también se desinfectaron calles, edificios, corrales y pozos de la localidad. "Ganamos mucho tiempo tomándolo como el peor de los casos, incluso antes de ser confirmado", afirmó Flutur.
En tanto, las pruebas de laboratorio detectaron la cepa mortífera H5N1 de la gripe aviaria en muestras de patos rumanos, y confirmaron así que el virus llegó por primera vez al continente europeo.
La Organización Mundial de la Salud cree que es sólo cuestión de tiempo que el virus desarrolle la capacidad de transmitirse entre seres humanos, lo que causaría una pandemia catastrófica.(DPA-Reuter)
Entretanto, las medidas de seguridad para frenar la propagación de la enfermedad aumentaron drásticamente. La prohibición de comercializar aves vivas en todo el país se extendió también a los cerdos vivos.
La variante mortal H5N1, que se relaciona con la muerte de unas 60 personas en Asia y que provocó el sacrificio masivo de aves, fue descubierta en el pueblo de Ceamurlia de Jos, en el delta del Danubio. Las muestras provenientes de animales que sufrieron un segundo brote, descubierto en la cercana localidad de Maliuc, estaban siendo examinadas en un laboratorio británico para determinar si se trata de la variante H5N1. Los resultados se esperan para hoy.
Mientras tanto, el ministro de Agricultura rumano, Gheorghe Flutur, se reunió con su homólogo de la vecina Moldavia, Anatol Gorodenco, para aunar esfuerzos internacionales para prevenir la epidemia. Aun así, Flutur insistió en que el caso de Ceamurlia de Jos fue un brote aislado.
Unas 19.000 aves fueron sacrificadas en la región afectada, y también se desinfectaron calles, edificios, corrales y pozos de la localidad. "Ganamos mucho tiempo tomándolo como el peor de los casos, incluso antes de ser confirmado", afirmó Flutur.
En tanto, las pruebas de laboratorio detectaron la cepa mortífera H5N1 de la gripe aviaria en muestras de patos rumanos, y confirmaron así que el virus llegó por primera vez al continente europeo.
La Organización Mundial de la Salud cree que es sólo cuestión de tiempo que el virus desarrolle la capacidad de transmitirse entre seres humanos, lo que causaría una pandemia catastrófica.(DPA-Reuter)







